El presidente de Estados Unidos volvió a protagonizar un momento polémico luego de reaccionar con descalificaciones ante preguntas relacionadas con el caso Epstein. Durante un diálogo con periodistas en el Air Force One, Donald Trump perdió la calma cuando una reportera lo interrogó sobre por qué evitaba referirse a los documentos ligados a su relación con Jeffrey Epstein.
El mandatario, visiblemente molesto, interrumpió la pregunta con el comentario: “Silencio. Silencio, cerdita”, levantando el dedo hacia la comunicadora. Aunque el incidente ocurrió el viernes, el video se difundió masivamente este martes, provocando indignación entre colegas del gremio periodístico y diversas figuras mediáticas.
Voces del sector reaccionaron de inmediato. Jake Tapper, reconocido presentador de CNN, calificó la conducta del presidente como “repugnante e intolerable”. A su vez, Gretchen Carlson, exfigura de Fox News, denunció el insulto como un acto “degradante”.
En un comunicado, Bloomberg defendió el trabajo de sus periodistas en la Casa Blanca, enfatizando que su labor consiste en formular preguntas esenciales “sin miedo ni favoritismos”. La organización añadió que seguirá enfocada en informar con precisión y responsabilidad.
El enfrentamiento con la prensa no es un hecho aislado en el mandato de Trump. Los choques con reporteros son frecuentes, especialmente cuando sus cuestionamientos lo incomodan. Ese mismo día, en una intervención en el Despacho Oval junto al príncipe heredero saudí Mohamed bin Salmán, el presidente volvió a increpar a la periodista Mary Bruce, de ABC News. Tras consultarle por qué no autorizó la divulgación inmediata de los documentos del caso Epstein, Trump la calificó de “pésima reportera” y sugirió que la cadena podría perder su licencia de operación.
Este episodio se suma a un historial de tensiones entre el mandatario y la prensa, marcado por acusaciones de “fake news” y ataques verbales hacia periodistas que cuestionan sus decisiones o sus vínculos pasados.











