Durante la noche de este viernes 29 de abril, el presidente Guillermo Lasso declaró el estado de emergencia en tres de las veinticuatro provincias ecuatorianas y el toque de queda en algunos barrios que durará 60 días.

Este nuevo decreto desplegará hasta 4.000 policías y 5.000 efectivos de las fuerzas armadas para hacer frente a la violencia provocada por el narcotráfico y las altas tasas de criminalidad.

«Las calles sentirán el peso de nuestra fuerza pública. Ponemos 9.000 uniformados al servicio y protección de la familia ecuatoriana», expresó Lasso en un discurso televisado.

En Ecuador el narcotráfico durante los últimos meses ha dejado víctimas fatales a causa de masacres carcelarias y cientos de delito. Se registró durante los últimos meses un aumento de la delincuencia, que ha dejado 1.255 muertos desde principios de año, según cifras oficiales.

Las provincias costeras de Guayas, Manabí y Esmeraldas en Ecuador a partir de este sábado 30 de abril, estarán tomadas por efectivos policiales y de las fuerzas armadas.