La transformación de Cartagena pasa por la ordenación ambiental del territorio
Cartagena sufre demasiado por vertimientos ilegales, invasiones en cuerpos de aguas, indebida disposición final de residuos solidos, olores nauseabundos en varias zonas de la ciudad, la tala indiscriminada de manglar y la deforestación del bosque nativo del cerro de La Popa. Todos estos problemas ambientales de gran calado que lastimosamente han sido provocados por nosotros mismos. En algunas ocasiones en manos de sus ciudadanos, pero en otras permitidos por la falta de un control efectivo y sistematizado por parte de las autoridades encargadas.





