El candidato presidencial Abelardo de la Espriella participó en el espacio ‘Los candidatos en Sala de Prensa’ de Noticias Caracol, donde abordó temas relacionados con política, religión, seguridad y medioambiente. Durante la conversación, también habló de su relación con otros sectores de la derecha y de su visión sobre el orden público en Colombia.
Sobre las diferencias que han surgido entre figuras políticas afines ideológicamente, De la Espriella minimizó cualquier conflicto con la senadora Paloma Valencia. Explicó que únicamente tuvieron un intercambio de mensajes en redes sociales relacionado con debates políticos, pero aseguró que mantiene respeto hacia ella y la considera una mujer “honesta y patriota”.
El aspirante presidencial incluso afirmó que, con el tiempo, Valencia terminará respaldando su campaña. Según explicó, dentro de su movimiento político existe libertad de opinión y cada integrante puede expresar sus posiciones sin imposiciones.
En otro momento de la entrevista, De la Espriella habló sobre su vida personal y aseguró que siempre ha llevado una rutina disciplinada, centrada en su familia y alejada de excesos. Señaló que nunca ha consumido drogas y que tampoco ha tenido problemas con el alcohol.
Respecto a su acercamiento a la religión, contó que atravesó una experiencia familiar dolorosa tras la muerte de una tía muy cercana, situación que fortaleció su fe. También recordó que años atrás grabó una versión de la canción ‘Aleluya’, mucho antes de pensar en aspirar a la Presidencia.
El candidato manifestó además que considera la actual contienda electoral como una “guerra espiritual”, razón por la que cree fundamental mantener sus convicciones religiosas durante la campaña.
Consultado sobre los llamados “pecados capitales”, reconoció haber caído en actitudes como la ira, el orgullo y la lujuria. Incluso admitió que en algún momento pudo haber sentido atracción por “la mujer del prójimo”.
En materia económica y energética, defendió la implementación del fracking en Colombia. Según afirmó, esta técnica permitiría aumentar significativamente la producción petrolera del país y ayudaría a enfrentar el déficit fiscal. Insistió en que estos proyectos deben realizarse respetando las normas ambientales, aunque advirtió que no permitirá bloqueos por razones ideológicas.
También lanzó fuertes declaraciones relacionadas con seguridad y narcotráfico. Anunció que, de llegar al poder, ordenaría retomar las fumigaciones de cultivos ilícitos y autorizaría operaciones militares contra campamentos de grupos armados vinculados al narcotráfico.
De igual forma, aseguró que implementaría medidas drásticas contra aeronaves y embarcaciones utilizadas para el tráfico de drogas, argumentando que el Estado debe recuperar el control frente a las estructuras criminales.
Frente a las protestas violentas, sostuvo que quienes ataquen a la fuerza pública o destruyan infraestructura deberán enfrentar respuestas contundentes por parte de las autoridades. En ese sentido, respaldó el uso legítimo de la fuerza por parte de policías y militares ante situaciones extremas.
Finalmente, De la Espriella se refirió a la polarización política y dejó claro que no está dispuesto a dialogar con sectores que, según él, representan “los enemigos de Colombia”. Entre ellos mencionó al senador Iván Cepeda y al presidente Gustavo Petro, a quienes responsabilizó de la crisis del país.










