La suplantación de entidades públicas continúa siendo una modalidad de fraude que puede afectar a contribuyentes y ciudadanos. La DIAN dispone de una herramienta para verificar la autenticidad de sus correos, después de haber advertido sobre mensajes que utilizan su nombre para anunciar supuestas obligaciones, procesos o trámites y provocar una respuesta apresurada de los destinatarios.
Asimismo, la entidad ha reiterado que no solicita pagos a cuentas bancarias personales ni realiza notificaciones de cobros tributarios mediante correos no institucionales o intermediarios. Antes de consignar dinero o entregar información, es necesario comprobar la comunicación por sus canales oficiales. El uso de logotipos y formatos similares a los de una institución no garantiza que el mensaje sea auténtico.
Por otra parte, la Policía documentó en agosto de 2026 una campaña que suplantaba a la DIAN mediante archivos adjuntos maliciosos en formatos SVG y XHTML. Estos documentos buscaban comprometer los equipos y la información almacenada. La consulta directa del portal institucional y la verificación del mensaje permiten reducir la exposición a enlaces o archivos cuyo origen no haya sido confirmado.









