El sur de La Guajira busca fortalecer su economía rural mediante una estrategia agropecuaria que contempla una inversión estimada de $37.000 millones y pretende beneficiar a 3.000 familias productoras de nueve municipios. La propuesta fue presentada el 2 de octubre de 2026 por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, durante una jornada realizada en Urumita, con la participación del ministro Indalecio Dangond Baquero y representantes de diferentes entidades del sector. El plan plantea impulsar actividades agrícolas relacionadas con el café, el cacao y la seguridad alimentaria, aprovechando las capacidades productivas de los territorios y generando nuevas oportunidades para las comunidades campesinas.
Los municipios incluidos en la estrategia son Urumita, El Molino, San Juan del Cesar, Barrancas, La Jagua del Pilar, Distracción, Villanueva, Fonseca y Hatonuevo. La propuesta se estructura alrededor de tres componentes: Café Perijá, Cacao Origen Guajiro y fortalecimiento de la seguridad alimentaria y la economía campesina. Estas líneas buscan impulsar cadenas productivas que no se concentren exclusivamente en la siembra y cosecha, sino que también incorporen procesos de transformación, comercialización y acceso a nuevos mercados. La iniciativa pretende fortalecer el papel de los productores rurales en la economía departamental y promover actividades que puedan generar ingresos de manera sostenible.
Uno de los aspectos centrales del plan es la posibilidad de agregar valor a los productos agrícolas mediante procesos de transformación y comercialización. En el caso del café y el cacao, esto puede incluir mejoras en la calidad del cultivo, fortalecimiento de las asociaciones productivas y desarrollo de capacidades para llegar a compradores con mayores exigencias comerciales. La estrategia también incorpora la seguridad alimentaria como una línea de trabajo, con el objetivo de fortalecer la producción campesina y contribuir a la disponibilidad de alimentos en los territorios. La meta de beneficiar a 3.000 familias plantea una dimensión social importante, aunque los resultados dependerán de la selección de beneficiarios, la ejecución presupuestal y el acompañamiento técnico.
La propuesta abre una oportunidad para diversificar la economía de La Guajira y fortalecer sectores productivos distintos a las actividades extractivas que tienen un peso importante en el departamento. Sin embargo, el desafío estará en garantizar que los recursos se traduzcan en proyectos productivos sostenibles y no únicamente en anuncios de inversión. Para ello será necesario acompañar a los agricultores con asistencia técnica, acceso a insumos, financiación, infraestructura y canales de comercialización. También será importante evaluar los resultados de las tres líneas productivas y establecer mecanismos que permitan medir los ingresos generados para las familias beneficiarias. La consolidación de estas cadenas podría ampliar las oportunidades económicas del sur guajiro y fortalecer su identidad agropecuaria.








