Shein da el salto al comercio físico
La plataforma de moda rápida Shein anunció la apertura de sus primeras tiendas físicas permanentes en Francia, tras más de una década operando exclusivamente en línea.
La primera estará ubicada en BHV Marais, en París, y se sumarán otras cinco en Dijon, Reims, Grenoble, Angers y Limoges, con inauguración prevista para noviembre de 2025.
El movimiento marca un cambio estratégico en la compañía, que hasta ahora había optado por tiendas temporales o pop-ups para promociones y lanzamientos especiales.
Las nuevas tiendas serán espacios dentro de grandes almacenes gestionados por la Société des Grands Magasins (SGM), alianza clave para su entrada al comercio presencial.
Rechazo y preocupación entre comerciantes franceses
El anuncio provocó una ola de reacciones entre comerciantes y marcas locales.
Varios proveedores de BHV Marais expresaron su rechazo e incluso anunciaron el retiro de sus productos como medida de protesta ante la llegada de Shein.
Las asociaciones del sector y autoridades locales también manifestaron su preocupación, advirtiendo sobre los efectos negativos que podría tener en el comercio independiente.
La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, afirmó que “París denuncia la implantación de Shein en BHV”, destacando los posibles impactos sociales y ambientales de la marca.
Cuestionamientos a las prácticas de Shein
Las críticas hacia Shein no son nuevas. En Francia, las autoridades de consumo han impuesto multas por prácticas engañosas y violaciones en el uso de cookies.
El modelo de negocio de la marca —basado en precios extremadamente bajos, una producción acelerada y el uso de algoritmos para detectar tendencias— ha sido calificado como ultra-fast fashion, una versión intensificada de la moda rápida tradicional.
Además, organizaciones y analistas han cuestionado su impacto ambiental y las condiciones laborales dentro de su cadena de suministro, temas que la compañía ha prometido mejorar, pero que siguen generando debate.
Un modelo de negocio impulsado por la tecnología
Shein basa su éxito en un sistema algorítmico que analiza tendencias globales en tiempo real, permitiendo lanzar nuevos productos casi de inmediato.
Esta agilidad logística, combinada con precios bajos, ha impulsado su crecimiento a nivel mundial.
De acuerdo con estimaciones de 2024, sus ingresos globales rondaron los 38.000 millones de dólares, ubicándola entre los mayores actores del comercio de moda.
Su escala le permite ofrecer descuentos masivos y una enorme variedad de productos, algo que ha encendido alarmas entre minoristas tradicionales por la dificultad de competir en precios y tiempos de respuesta.
Futuro incierto para sus tiendas en Francia
Aunque Shein no ha revelado detalles sobre el funcionamiento de sus nuevas tiendas, se espera que sirvan como puntos de venta y atención al cliente.
Sin embargo, la falta de información ha generado dudas sobre su impacto real en el mercado local y en las dinámicas de consumo.
Francia, que ha impulsado políticas para reducir el impacto ambiental de la moda, observa con atención este movimiento que podría marcar el inicio de una nueva etapa para la compañía y su presencia en Europa.











