El mercado de Bazurto continúa siendo uno de los principales motores de la economía popular de Cartagena. Su actividad diaria permite dimensionar la importancia de este complejo comercial para el abastecimiento de alimentos, la gastronomía y el sostenimiento de miles de familias. Según cifras presentadas durante el foro ‘Mercado Público de Cartagena, una transición histórica y cultural’, realizado el 28 de octubre de 2026, en Bazurto se movilizan alrededor de 720 toneladas de mercancías cada día. A esta dinámica se suman aproximadamente 10.000 empleos directos y 30.000 indirectos, cifras que evidencian su influencia sobre diferentes actividades comerciales y productivas de la ciudad. Más allá de su dimensión económica, Bazurto concentra una parte importante de la identidad gastronómica y cultural cartagenera. En sus establecimientos convergen comerciantes, transportadores, vendedores de alimentos, cocineros, distribuidores y consumidores procedentes de distintos sectores de la ciudad y de municipios cercanos. Allí circulan productos que forman parte de la cocina tradicional del Caribe colombiano, como pescados, mariscos, frutas, verduras, tubérculos y otros ingredientes utilizados en preparaciones representativas de la región. Esta actividad convierte al mercado en un espacio donde las relaciones comerciales se mezclan con prácticas culturales, conocimientos populares y tradiciones transmitidas entre generaciones. La importancia de este centro de abastecimiento fue el eje del foro organizado por la Alcaldía de Cartagena, a través de la Secretaría General, en la Biblioteca Distrital y Centro Cultural del Pie de la Popa. El encuentro reunió a especialistas en economía, arquitectura y gastronomía para discutir los desafíos de los mercados públicos y la necesidad de reconocer su valor dentro del desarrollo urbano. La conversación puso sobre la mesa una discusión que trasciende el comercio: cómo transformar estos espacios sin desconocer las actividades económicas que sostienen a miles de personas ni las prácticas culturales que les han dado identidad. El futuro de Bazurto representa uno de los desafíos más importantes para la planificación comercial de Cartagena. Cualquier propuesta de intervención deberá considerar las condiciones de movilidad, organización de los espacios, manejo de residuos, infraestructura y seguridad, sin perder de vista su función como punto de distribución de alimentos. Las cifras de empleo y mercancía movilizada muestran que no se trata únicamente de un lugar de compras, sino de una estructura económica que conecta diferentes eslabones de la cadena de abastecimiento. La discusión sobre su transformación deberá encontrar un equilibrio entre modernización, sostenibilidad, preservación de las tradiciones y protección de quienes dependen diariamente de su actividad.
































