Los taburetes de la costa colombiana son más que simples asientos: son verdaderas obras de arte que combinan historia, cultura y una maestría artesanal que ha trascendido generaciones. A pesar de su diseño sencillo, estos muebles rústicos, generalmente elaborados en madera y cuero, han sido un pilar fundamental en la vida de los campesinos y comunidades de la región caribeña, manteniendo un vínculo directo con la tradición y la memoria colectiva de la zona.

El origen del taburete se remonta a la época de la colonización, en el siglo XIX, cuando los campesinos comenzaron a usar este mueble como parte esencial de su vida cotidiana. Sin apoyabrazos ni espaldar, y con un asiento de madera cubierto de cuero, los taburetes se convirtieron en el lugar donde los habitantes de la costa se reclinaban para descansar al final de la jornada laboral. Este sencillo objeto pronto ganó un significado simbólico para los habitantes de la región, convirtiéndose en un referente cultural de las comunidades, especialmente en los municipios de la zona de Bolívar

Es interesante señalar que los taburetes además de su función utilitaria, están profundamente conectados con los primeros muebles que los indígenas usaron en Colombia, como los butacos ceremoniales. Estos asientos eran utilizados por los chamanes para realizar sus rituales, un antecedente cultural que se refleja en la estructura rústica y la conexión espiritual que el taburete mantiene con la tierra y las costumbres ancestrales.
A pesar de su apariencia austera, el taburete se ha ganado un lugar especial en los corazones de quienes lo han visto o usado. Su armazón de madera cuadrangular y su asiento y respaldo de cuero, generalmente de animal bovino no solo son testigos de la vida diaria en la costa caribeña, sino también de la capacidad de los ebanistas y carpinteros de la región para transformar un objeto simple en un verdadero símbolo de identidad y tradición.
Hoy en día, el taburete sigue siendo un símbolo de la costa colombiana, un mueble que ha logrado adaptarse a los tiempos modernos sin perder su esencia. Su historia, sus texturas y sus pinturas continúan contando la vida de una región vibrante y rica en tradiciones, convirtiéndolo en un objeto que trasciende el tiempo y las fronteras para mantenerse como un tesoro cultural único en el Caribe colombiano.
Fuente. Historia de Cartagena











