El primer debate entre el presidente Donald Trump y el demócrata Joe Biden, se desarrolló bajo tensiones. El tono hostil que mantuvieron no era para menos, pues el país se encuentra enfocado en la recta final de las campañas. 

Durante 90 minutos, Biden y Trump hablaron sobre el pasado de ambos políticos, la Corte Suprema de Justicia, la pandemia, la economía estadounidense, racismo y violencia en las ciudades y la integridad de las elecciones. Sin embargo, hubo más interrupciones e intentos del moderador por darle orden al debate, que un intercambio de ideas sobre los bloques temáticos.

Biden comenzó el debate mencionando que con Trump al frente miles de estadounidenses perderían sus pólizas de salud y los cubrimientos de las preexistencias. Pero ahí no terminó, también acusó al presidente de ser un “mentiroso” y un “payaso”, siendo este uno de los momentos más críticos del debate. El presidente respondió acusando a Biden de que su partido quería imponer el socialismo en el país y se dedicó a interrumpir a su rival en cada una de sus frases.

Lo anterior llegó a tal punto que el moderador, Chris Wallace, tuvo que intervenir de manera permanente para tratar de que Trump respetara las normas del debate, teniendo que elevar la voz en una ocasión. “Trump no tiene un plan ni tiene idea de lo que está hablando… ¿Por qué no te callas?”, dijo Biden ante las interrupciones.

El primer segmento del debate se le dedicó a la curul que se abrió en la Corte Suprema de Justicia y que Trump quiere llenar con una jueza conservadora. Trump dijo que era una nominación que le correspondía por haber ganado las elecciones. Para Biden, esa decisión la debe tomar el próximo presidente de EE. UU.

Como se esperaba, la pandemia que ya se ha cobrado la vida de más de 200.000 estadounidenses, figuró alto en el debate. Biden recordó que Trump sabía lo letal que era el virus y antes de hacer algo al respecto entró en “pánico” y dejó que fallecieran miles de personas. Así mismo, lo responsabilizó por la crisis económica que sacude al país desde entonces. Cómo respuesta a las sentencias de Biden, el presidente calificó su trabajo frente al covid-19 como “estupendo” y dijo que bajo Biden habría sido mucho peor.

Cuando llegó el tema de la vacuna, Biden dijo que no podía creer en Trump porque es un tipo que “cree en magia y quiere inyectarnos con detergente”. El presidente contestó que Biden quería politizar el tema de la vacuna poniendo en riesgo a miles de personas que podrían dudar al tomar la decisión someterse a esta; además, lo acusó de querer cerrar la economía y destruir el país.

Biden ripostó diciendo que bajo Trump se han perdido millones de empleos y que la única razón por la que quiere reabrir el país de manera acelerada, pese a la recomendación de los expertos, es para beneficiar a sus socios en Wall Street. “Usted es el peor presidente que este país ha tenido”, le dijo Biden, acuñando una de las frases más memorables del encuentro.

El contexto previo al intercambio favoreció un poco a Biden, pues Trump entró a la defensiva teniendo que dar explicaciones sobre sus declaraciones de renta luego que The New York Times publicó una investigación según la cual no ha pagado impuestos en 10 de los últimos 15 años. Además, Biden le picó en punta al publicar horas antes del debate su declaración de impuestos correspondiente al año 2019 y de los últimos 22 años. Contrario a Trump que lleva cuatro años negándose a publicar las propias.

El debate se calentó también cuando Trump acusó al hijo de Biden de recibir dinero de los chinos y los ucranianos. Biden lo negó y reenfocó el debate a que el mandatario insiste en atacar las familias en lugar de concentrarse en las necesidades de los estadounidenses.

Otro momento crítico se presentó cuando llegó el tema de la brutalidad policial y la protesta social. Trump dijo que bajo Biden el país sería arrasado por el caos y la violencia de la izquierda radical. Biden llamó a Trump “un racista” y dijo que bajo su administración habría ley y orden, pero con justicia para todos. 

“Bajo Trump nos hemos vuelto más débiles, más pobres y más violentos. Los ricos se han vuelto más ricos. No podemos seguir así en este país”, afirmó Biden cuando le preguntaron por qué merecía ser el nuevo presidente. Trump, por su parte, exageró al decir que su administración había sido la más exitosa de la historia.