El municipio de Margarita, en el departamento de Bolívar, se prepara para recibir durante noviembre de 2026 un sistema de acueducto optimizado con el que se busca mejorar el abastecimiento de agua potable de aproximadamente 2.000 habitantes. La obra, desarrollada a través de Aguas de Bolívar, representa una inversión de $4.965 millones y forma parte de la estrategia de infraestructura impulsada por la Gobernación, encabezada por Yamil Arana Padauí. Según lo anunciado por el mandatario, este sería el acueducto número 12 entregado durante su administración, como parte de una apuesta departamental orientada a reducir las dificultades de acceso a servicios públicos en municipios y comunidades rurales.
La intervención contempla importantes adecuaciones en la infraestructura encargada de captar, tratar, almacenar y distribuir el agua. Entre las obras desarrolladas se encuentra la construcción de una barcaza de captación con su respectivo sistema de bombeo, una planta de tratamiento, un tanque de almacenamiento de 100 metros cúbicos y la optimización de otro tanque existente con capacidad para 50 metros cúbicos. También se instalaron tuberías que conectan los diferentes componentes del sistema, además de redes de distribución y conexiones intradomiciliarias. Estas obras buscan mejorar las condiciones técnicas para que las familias puedan acceder a un suministro con mayor presión, calidad y continuidad.
Más municipios de Bolívar esperan sus nuevos acueductos
La inversión en Margarita hace parte de una estrategia departamental que contempla recursos cercanos a los $650.000 millones para proyectos de agua potable y saneamiento básico. De acuerdo con los balances divulgados por la administración, existen alrededor de 20 sistemas de acueducto en construcción, mientras que otros proyectos se encuentran próximos a su entrega. Entre las comunidades anunciadas aparecen Soplaviento, Las Brisas, en San Jacinto del Cauca; Las Piedras, en San Estanislao de Kostka; y Mampuján, en María La Baja. Estas intervenciones buscan fortalecer la cobertura de servicios esenciales en territorios donde las limitaciones del abastecimiento han afectado durante años las actividades de sus habitantes.
La ampliación de la infraestructura también contempla proyectos en municipios como Altos del Rosario, Norosí, San Juan Nepomuceno, San Jacinto, Zambrano, Arroyohondo, Turbaco, Arjona y Magangué, entre otros territorios. El propósito es avanzar hacia una cobertura más amplia y reducir las diferencias que existen entre los centros urbanos y las comunidades rurales. Para numerosas familias, disponer de agua en condiciones adecuadas representa una necesidad relacionada directamente con la salud, la alimentación y la higiene. Por esta razón, las obras de acueducto adquieren una importancia social que va mucho más allá de la instalación de tuberías y tanques de almacenamiento.
Los beneficios que traerá el proyecto a Margarita
El funcionamiento de un sistema de acueducto en mejores condiciones puede facilitar las actividades de los hogares, el desarrollo de pequeños negocios y la prestación de servicios comunitarios. En instituciones educativas y centros de atención, la disponibilidad de agua también resulta indispensable para mantener condiciones sanitarias adecuadas. De igual manera, los habitantes podrían reducir algunas de las dificultades relacionadas con el almacenamiento y la administración del recurso cuando el abastecimiento no es continuo. No obstante, estos beneficios dependerán de que la infraestructura entre efectivamente en operación y mantenga los estándares de calidad exigidos para el consumo humano.
El próximo desafío será garantizar que las obras entregadas puedan funcionar de manera sostenible durante los próximos años. La operación del sistema requerirá mantenimiento, personal capacitado, supervisión técnica y seguimiento a las condiciones del agua distribuida. Aunque la inversión y la entrega de infraestructura constituyen avances importantes, el verdadero resultado estará determinado por la calidad del servicio que reciban las familias. Para Margarita, la inauguración prevista en noviembre representa una oportunidad de mejorar sus condiciones de vida, mientras que para Bolívar significa otro paso en el objetivo de llevar servicios públicos adecuados a comunidades que históricamente han enfrentado dificultades de abastecimiento.










