El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se retractó públicamente de las declaraciones que hizo en agosto de 2024 contra un grupo de mujeres periodistas, a quienes calificó como “muñecas de la mafia” durante la posesión de la defensora del Pueblo, Iris Marín.
La retractación se produjo durante un consejo de ministros, luego de que la Corte Constitucional ordenara al mandatario ofrecer disculpas públicas por considerar que sus palabras vulneraron derechos fundamentales de las comunicadoras.
“Las mujeres que hacen periodismo en Colombia de ese grupo no son muñecas de la mafia. Son ciudadanas autónomas, profesionales libres y parte sustancial de lo que mantiene en pie la democracia colombiana”, expresó Petro durante su intervención oficial.
El jefe de Estado también ofreció excusas a las periodistas mencionadas y a todas las mujeres que ejercen esta profesión en el país.
La decisión judicial fue emitida el 16 de octubre de 2025 por la Sala Plena de la Corte Constitucional, que concluyó que las declaraciones presidenciales constituyeron un lenguaje estigmatizante y una forma de violencia que perpetuaba la discriminación contra las mujeres periodistas.
Según el fallo, este tipo de expresiones no están protegidas por la libertad de expresión cuando provienen de la máxima autoridad del Estado y afectan derechos relacionados con la no discriminación y una vida libre de violencia de género y digital.
El proceso judicial surgió a partir de dos acciones de tutela que posteriormente fueron acumuladas. Una de ellas fue presentada por Germán Calderón España y la otra por varias periodistas respaldadas por la organización El Veinte y la Fundación para la Libertad de Prensa, conocida como FLIP.
La acción judicial fue liderada por la abogada Ana Bejarano Ricaurte en representación de varias comunicadoras afectadas por las declaraciones presidenciales.
Además de ordenar la retractación pública, la Corte le exigió al presidente abstenerse de emitir mensajes futuros que puedan vulnerar los derechos de las mujeres periodistas o promover discursos discriminatorios y violentos desde canales oficiales de la Presidencia.
Durante el proceso, la defensa de la Presidencia argumentó que las declaraciones estaban protegidas por la libertad de expresión y recordó que Petro posteriormente publicó un mensaje en su cuenta de X aclarando que “las periodistas no son muñecas de la mafia”, aunque señaló que en ocasiones el narcotráfico ha intentado influir en algunos sectores del periodismo.
El fallo de la Corte Constitucional ha sido considerado un precedente importante sobre los límites del discurso oficial y la protección de los derechos de las mujeres periodistas en Colombia.











