Una fuerte crisis se desató en el Centro Democrático tras la sorpresiva renuncia de la encuestadora internacional AtlasIntel, encargada de definir al candidato presidencial único del partido. A menos de tres semanas del plazo límite fijado para el 28 de noviembre, la firma comunicó oficialmente su decisión de no realizar el estudio, alegando riesgos reputacionales, falta de garantías en la custodia de la información y tiempos incompatibles con sus estándares técnicos.
La salida de AtlasIntel, reconocida por su precisión y presencia en más de diez países, expuso las tensiones internas del uribismo por la reciente polémica del candidato Miguel Uribe Londoño, en medio de denuncias por presiones y posibles interferencias externas.
Según fuentes cercanas al proceso, la decisión se habría tomado luego de un presunto acercamiento entre la campaña de Miguel Uribe y la firma encuestadora, lo que habría elevado las alertas sobre la imparcialidad del estudio y profundizado la desconfianza dentro del partido.
Ante la situación, la senadora y precandidata María Fernanda Cabal lamentó la ruptura del proceso, señalando que había sido pactado con anticipación y que las diferencias internas no justificaban el caos actual. En una entrevista reciente, expresó su preocupación por el impacto de esta fractura: “Me da dolor que todo el esfuerzo que hacemos con mis compañeros quede licuado (…) mientras el país está desecho y nosotros trabados hablando de encuestas”.










