El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dio luz verde este lunes al desarrollo de perforaciones petroleras y gasíferas en la zona natural de Alaska. 

El programa podría empezar desde fin de año, según afirmó en una entrevista el secretario de Interior, David Bernhardt, sobre el inicio de la venta de concesiones petroleras en el refugio nacional de ártica en Alaska (Arctic National Wildlife Refuge).

El área destina a la perforación es de unos 70.000 km2, una superficie equivalente a Irlanda. Se encuentra a lo largo del océano Ártico, el hogar de osos polares y caribúes.

La decisión

Trump aprobó esta decisión después de 30 años de insistencia de las compañías petroleras y dirigentes de Alaska para explorar los recursos de este refugio nacional.  Desde el 2017, el Congreso autorizó la venta de concesiones petroleras en la zona.

Por otro lado, varias asociaciones ambientales denuncian esta iniciativa, pues se trata de un santuario protegido desde los años 1980.

“La administración Trump continúa su carrera para liquidar la última zona natural salvaje de nuestro país, poniendo en peligro a los pueblos indígenas y a la naturaleza emblemática que depende del lugar”, declaró Adam Kolton, director de la asociación de protección ambiental Alaska Wilderness League. También declaró que continuarán combatiendo contra el desarrollo del proyecto ante tribunales, el Congreso y en los directorios.

El proyecto

Hasta diciembre del 2021 tiene permitido el Ministerio del Interior la venta de concesiones petroleras en esta zona.

Por ahora, varios bancos estadounidenses, como Goldman Sachs o Wells Fargo, rechazaron financiar el proyecto en este refugio de Alaska.