A las 8 de la mañana de este lunes, la Alianza Colombia Libre de Fracking, junto a más de 30 congresistas de distintas bancadas, radican ante la Secretaria General de la Cámara de Representantes del Congreso la iniciativa que le dice no al desarrollo del fracking en el país, además de dictar otras disposiciones en torno al tema.

El proyecto busca contribuir al cumplimiento efectivo de las metas del Acuerdo de París a las que el Gobierno Nacional se comprometió mediante la Ley 1844 de 2017. Así como la protección del medio ambiente y la salud de las actuales y futuras generaciones y la prevención de conflictos socioambientales asociados a estas actividades.

“Se debe entender que la explotación de los hidrocarburos de yacimientos convencionales, bajo el estricto cumplimiento de las exigencias ambientales, deben apalancar por un corto lapso de tiempo, el paso a energías renovables. Los no convencionales, deben dejarse bajo el subsuelo por muchas razones, entre ellas su disminución casi total de producción en menos de tres años y su bajísima tasa de retorno energética”, precisan en una comunicación oficial ambientalistas y congresistas. Aseguran que las contribuciones en emisiones y la contaminación que generan son de tal magnitud, que pueden poner en riesgo la capacidad de adaptación de territorios que ya son vulnerables a eventos climáticos.

Protección de los recursos naturales

Los congresistas firmantes del proyecto destacan que “prohibir esta técnica de forma definitiva en Colombia, es hacer un uso óptimo de los bienes naturales de la Nación, proteger el agua, el territorio, la biodiversidad, la vocación agropecuaria de nuestra ruralidad, la ancestralidad campesina e indígena, es propender por la vida digna y el ambiente sano como un derecho fundamental”.

De igual forma, argumentan que se hace necesaria una diversificación de la matriz económica, la compensación y mitigación de los pasivos ambientales generados por la explotación de los yacimientos convencionales, el apoyo a las actividades agropecuarias realizadas por la economía familiar campesina, entre otras medidas que aseguren la vida digna de toda la población colombiana.

Así, diferentes fuerzas se unen con el fin de que el Gobierno Nacional no siga insistiendo en la aplicación de esta técnica en el país, inicialmente mediante el desarrollo de pilotos de fracking.