Nuevos señalamientos de Estados Unidos ponen bajo la lupa a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores. Según una acusación presentada el jueves 8 de octubre ante un tribunal federal de Nueva York, Maduro habría negociado petróleo ilegal y minas de oro con las FARC para saldar deudas relacionadas con el narcotráfico.
De acuerdo con la Fiscalía estadounidense, estos presuntos acuerdos se habrían desarrollado después de la muerte de Hugo Chávez, en 2013, y las operaciones con petróleo habrían continuado hasta aproximadamente 2015. Los investigadores sostienen que estos negocios podían representar una fuente de financiación para las actividades armadas de la antigua guerrilla colombiana.
La acusación también menciona a Cilia Flores, quien presuntamente habría ofrecido contratos de la petrolera estatal venezolana PDVSA a grupos vinculados con el ELN alrededor de 2007, con el propósito de facilitar negociaciones con esa organización.
Estos señalamientos hacen parte del proceso judicial que enfrentan Maduro y Flores en Estados Unidos. Es importante aclarar que se trata de acusaciones de la Fiscalía y que los hechos descritos todavía no han sido establecidos mediante una sentencia judicial.






