Identidad, diversidad, multiculturalismo, resistencia, autenticidad, origen, diseño, artesanía, tradición, moda y creación; es una porción de lo que transmiten las mochilas Arhuacas.  Sólo el que realmente las ha vivido, más allá del mero acto de colgársela en el hombro, conoce todo el simbolismo que abarca el arte y la cultura del tejer mochilas Arhuacas.

Este accesorio milenario representa la libertad, la creación de la vida: el vientre de la madre celestial. Por ello, la imagen de una mujer tejiendo mochilas está dotada de la fuerza y del espíritu de la fertilidad. Cada diseño encierra un contenido, una razón de ser, y conserva la esencia del origen. Por tal motivo, las mujeres son las únicas que tienen el privilegio y la facultad de tejer las mochilas Arhuacas.

El fique, el algodón, la lana de oveja y la madeja, son los materiales que se utilizan para tejer las mochilas; además, la textura, los colores y la firmeza le adicionan un toque exótico, convirtiéndolo en una prenda predilecta para toda clase de público. La variedad de tamaños que tienen estas artesanías, hacen que tanto niños, jóvenes y adultos combinen su look con unas de estas mochilas.

Lo que diferencia a las mochilas Arhuacas de las demás son los diseños antropomórficos (figuras de animales con características y cualidades humanas a otras especies), zoomórficos (figuras con forma o estructura animal) y fisiomórficos (figuras con forma de plantas o vegetales), que les atribuye un estilo arcaico, étnico y único.

La mochila Arhuaca, no sólo es una prenda más que da sencillez y naturalidad a quien la lleva, más allá del accesorio es portadora de cultura, de identidad y diversidad colombiana. Este accesorio milenario rescata la cultura Arhuaca, la hace autóctona y le da un privilegio en cuanto a su existencia y resistencia ancestral, pues posee una historia de aceptación en un mundo tan industrializado, que le permite preservarse en medio de las tendencias globales.

Por todo lo que conlleva la cultura Arhuaca y su resistencia, han convertido el tejer Arhuaco en patrimonio del país.

Por: María Angélica Villa