La senadora Martha Peralta Epieyú, integrante del movimiento MAIS y una de las figuras políticas cercanas al Pacto Histórico, fue capturada por orden de la Corte Suprema de Justicia en medio de la investigación que adelanta el alto tribunal por el escándalo de corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
La decisión judicial se produjo durante una diligencia de indagatoria en la que la congresista debía responder por presuntos hechos relacionados con tráfico de influencias y cohecho impropio. La investigación busca determinar si tuvo algún tipo de participación en el direccionamiento de contratos públicos destinados a proyectos en el departamento de La Guajira.
De acuerdo con las pesquisas, las autoridades analizan posibles irregularidades en contratos relacionados con maquinaria amarilla y obras financiadas con recursos de la UNGRD. El caso tomó fuerza tras las declaraciones entregadas por varios exfuncionarios involucrados en el escándalo, quienes señalaron la presunta intervención de dirigentes políticos en la asignación de contratos.
Antes de la diligencia, Peralta defendió su inocencia y aseguró que siempre ha actuado dentro de la ley. La congresista sostuvo que colaboraría con las autoridades para esclarecer los hechos y demostrar que no incurrió en ninguna conducta irregular.
La captura de la senadora se convierte en uno de los hechos más relevantes dentro del proceso que investiga la presunta red de corrupción que operó al interior de la UNGRD, un caso que ha provocado consecuencias judiciales para exfuncionarios, contratistas y dirigentes políticos de diferentes sectores.
Ahora será la Corte Suprema de Justicia la encargada de definir la situación jurídica de la congresista mientras avanza la recolección de pruebas y testimonios. El proceso busca establecer si existieron responsabilidades penales en el manejo y asignación de recursos públicos destinados a atender emergencias y proyectos de gestión del riesgo en distintas regiones del país.











