La entrada a Cartagena desde Barranquilla podría experimentar una de las transformaciones viales más importantes de las últimas décadas. Durante el XXII Congreso Nacional de la Infraestructura, celebrado en noviembre de 2025, el alcalde Dumek Turbay anunció la construcción de una nueva estructura paralela al Viaducto del Gran Manglar, sobre la Ciénaga de la Virgen, con la intención de ampliar la capacidad de ingreso a la capital bolivarense. El proyecto fue presentado ante empresarios, concesionarios, inversionistas y autoridades del sector transporte, en un escenario que reunió a 3.500 asistentes, representantes de 21 países y más de 85 conferencistas nacionales e internacionales, según el balance de la Cámara Colombiana de la Infraestructura. La iniciativa busca responder a una necesidad que ha adquirido mayor importancia con el crecimiento turístico, residencial y comercial del norte de Cartagena: disponer de corredores que permitan movilizar personas y mercancías sin concentrar todo el tráfico en los mismos accesos.
El proyecto que busca cambiar la entrada a Cartagena
El anuncio contempla ampliar la conexión existente mediante una doble calzada sobre la Ciénaga de la Virgen, de manera que el ingreso desde Barranquilla tenga mejores condiciones de circulación. El mandatario explicó que el propósito es ofrecer una entrada moderna y funcional, tanto para los residentes como para los visitantes. El Viaducto del Gran Manglar constituye actualmente una pieza fundamental de la conexión entre Cartagena y Barranquilla, pero el crecimiento de la movilidad plantea nuevas necesidades de infraestructura. En este contexto, el proyecto anunciado por Turbay busca evitar que los desplazamientos hacia el norte de la ciudad dependan exclusivamente de recorridos que atraviesan sectores como La Boquilla. La Alcaldía también relacionó esta propuesta con el Circuito Vial del Norte, una estrategia más amplia que contempla intervenciones en vías urbanas y conexiones hacia barrios y corregimientos. No obstante, el anuncio no estableció un costo definitivo ni una fecha contractual de entrega para la nueva estructura.
La propuesta fue expuesta en medio de un balance general de inversiones que el alcalde presentó como una transformación histórica de Cartagena. Durante su intervención, Turbay sostuvo que la ciudad tenía cerca de $6 billones en inversiones y comparó esa cifra con los aproximadamente $400.000 millones que, según sus declaraciones, se registraban diez años atrás. El mandatario utilizó estas cifras para defender la magnitud de la agenda de infraestructura de su administración y destacar que Cartagena estaba desarrollando simultáneamente proyectos de movilidad, espacio público, educación y desarrollo urbano. Sin embargo, es necesario diferenciar ese balance general del presupuesto específico del nuevo viaducto. Los $6 billones mencionados no corresponden al costo de la estructura sobre la Ciénaga de la Virgen, sino al conjunto de inversiones al que hizo referencia el alcalde. Esta precisión resulta fundamental para evitar confundir la dimensión financiera de la administración con el valor de una obra particular.
El reto ambiental y financiero de construir sobre la ciénaga
La ejecución de una nueva infraestructura sobre la Ciénaga de la Virgen requiere resolver asuntos que van más allá de la ingeniería vial. La intervención debe considerar las condiciones ambientales del cuerpo de agua, la conectividad ecológica, el comportamiento hidráulico y los posibles impactos durante la construcción. También resulta necesario establecer las fuentes de financiación, el modelo contractual y la coordinación con las entidades nacionales que tienen competencias sobre las concesiones y los corredores de acceso a Cartagena. El 28 de noviembre de 2025, después del anuncio, el alcalde sostuvo una reunión con el entonces presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura, Óscar Torres, quien manifestó disposición para respaldar la agenda de megaproyectos del Distrito. Ese encuentro representó un avance en el diálogo institucional, aunque no equivale por sí mismo a la aprobación de recursos ni al inicio de la construcción.
A casi un año de su presentación, el Gran Viaducto del Mar sigue siendo un tema de interés para Cartagena porque plantea una transformación de su principal conexión vial con Barranquilla y el corredor turístico del norte. La ciudad necesita conocer cuáles estudios se han contratado, qué alternativas técnicas están siendo evaluadas y cuál sería la inversión requerida para materializar la nueva calzada. También debe establecerse si la iniciativa contará con financiación nacional, distrital, privada o una combinación de estas fuentes. El Congreso Nacional de la Infraestructura de noviembre de 2026 ofrece una oportunidad para que las autoridades presenten un balance documentado del anuncio realizado en 2025. El resultado más importante no será reiterar la intención de construir un nuevo viaducto, sino demostrar qué decisiones administrativas, presupuestales y técnicas han permitido acercar el proyecto a su ejecución.










