Cartagena podría aumentar su capacidad aeroportuaria de 7 millones a 11 millones de pasajeros anuales gracias al proyecto de ampliación y modernización del Aeropuerto Internacional Rafael Núñez, una iniciativa que registró avances administrativos después de haber sido abordada por el alcalde Dumek Turbay y el entonces presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Óscar Torres, durante la agenda del Congreso Nacional de la Infraestructura de noviembre de 2025. En aquella oportunidad, ambas autoridades se reunieron para revisar los principales proyectos de conectividad de la ciudad, entre ellos la ampliación de la terminal actual y la estructuración de un futuro aeropuerto en Bayunca. Cuatro meses después, el 12 de marzo de 2026, la ANI informó que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales había autorizado avanzar con 18 intervenciones consideradas fundamentales para modernizar la infraestructura aeroportuaria. La decisión constituye un resultado verificable posterior al encuentro de 2025, aunque no significa que todas las obras estén terminadas.
Una inversión de $920.000 millones para transformar el aeropuerto
De acuerdo con la ANI, el proyecto contempla una inversión contractual de aproximadamente $920.000 millones y una etapa constructiva prevista de dos años y medio. Entre las principales intervenciones se encuentra la construcción de una nueva terminal internacional de 17.360 metros cuadrados, la ampliación de la plataforma comercial en 15.740 metros cuadrados y la remodelación de la terminal existente. La infraestructura aeroportuaria intervenida abarcaría 25.144 metros cuadrados, mientras que la plataforma comercial alcanzaría una superficie total de 99.770 metros cuadrados. También se proyecta renovar 11.683 metros cuadrados de parqueaderos, con capacidad para 330 vehículos, y construir una vía paralela a la pista para optimizar las operaciones. Estas dimensiones permiten entender por qué la ampliación representa una de las inversiones estratégicas de transporte para Cartagena y la región Caribe.
El avance anunciado en marzo de 2026 tiene especial importancia porque corresponde a decisiones administrativas y ambientales concretas. Según la ANI, las 18 intervenciones autorizadas representan el 75 % de las obras requeridas para mejorar la capacidad operativa y el servicio a los usuarios. La entidad explicó que los estudios presentados ante la autoridad ambiental incluyeron análisis de calidad del aire, ruido, estabilidad del terreno y riesgos operacionales. Con base en esa información, se determinó que las intervenciones podían desarrollarse dentro del área ya licenciada, bajo las condiciones del Plan de Manejo Ambiental correspondiente. La autorización permite avanzar en las actuaciones contempladas, pero no elimina la necesidad de verificar el cumplimiento de las obligaciones ambientales y de los compromisos con las comunidades cercanas al aeropuerto.
Bayunca, el otro proyecto que Cartagena mantiene en su horizonte
Durante la reunión del 28 de noviembre de 2025, Turbay y Torres también abordaron la estructuración de un nuevo aeropuerto en Bayunca, concebido como una alternativa de largo plazo para ampliar la conectividad aérea de Cartagena. La discusión se produjo en medio de la necesidad de fortalecer el transporte de pasajeros y mercancías en una ciudad con actividad turística, portuaria, industrial y empresarial. Sin embargo, la ampliación del Rafael Núñez y el proyecto de Bayunca son iniciativas diferentes, con etapas, competencias y necesidades financieras propias. Mientras el primero cuenta con un contrato de concesión y actuaciones ambientales verificables, la información de aquella reunión sobre Bayunca se concentró en la construcción de una hoja de ruta para avanzar en su estructuración. No existe fundamento para presentar ambos proyectos como si estuvieran en la misma fase de ejecución.
La modernización del Rafael Núñez puede convertirse en una de las transformaciones de infraestructura más importantes de Cartagena durante los próximos años. El aumento proyectado de capacidad, de 7 a 11 millones de pasajeros anuales, equivale a una ampliación cercana al 57 % respecto a la capacidad inicial utilizada como referencia por la ANI. Esta cifra no representa un crecimiento real de viajeros ya registrado, sino la capacidad prevista una vez culminen las intervenciones. Para evaluar el impacto del proyecto será necesario revisar los avances físicos de las obras, el cumplimiento del cronograma, las medidas ambientales y la calidad del servicio. A diferencia de otros anuncios formulados en los congresos de 2025, este caso permite identificar una decisión oficial posterior: la autorización ambiental comunicada por la ANI en marzo de 2026, que marca un paso concreto hacia la modernización de la terminal aérea de Cartagena.









