Cartagena tiene casi cinco siglos de historia urbana y buena parte de esa memoria sigue viva en sectores que surgieron durante la época colonial o en las primeras expansiones de la ciudad fuera de las murallas. Centro, San Diego y Getsemaní forman parte del núcleo histórico más antiguo, mientras que El Cabrero y Manga ayudan a entender cómo la ciudad comenzó a crecer hacia nuevas zonas entre los siglos XIX y XX.
El conjunto de puerto, fortalezas y monumentos de Cartagena fue inscrito por la Unesco en la Lista del Patrimonio Mundial en 1984. Dentro de esa ciudad histórica, el Centro concentró durante siglos edificios administrativos, religiosos y residencias de familias influyentes; San Diego tuvo una relación más fuerte con comerciantes y sectores medios; y Getsemaní se consolidó como un barrio popular, artesanal y profundamente ligado a la vida cotidiana de la ciudad.
Centro, el corazón histórico de Cartagena
El actual barrio Centro reúne algunos de los espacios más antiguos y reconocidos de la ciudad. Allí se encuentran la Plaza de los Coches, la Plaza de la Aduana, la Plaza de Bolívar, la Catedral de Santa Catalina de Alejandría, el entorno de San Pedro Claver y otras construcciones que marcaron el desarrollo urbano de Cartagena durante la época colonial.
Desde este sector se fue estructurando buena parte de la ciudad amurallada. Sus calles estrechas, balcones, plazas y casonas todavía conservan elementos arquitectónicos que permiten leer distintas etapas de la historia cartagenera.
Además, el Centro Histórico fue declarado Monumento Nacional mediante la Ley 163 de 1959, antes de recibir el reconocimiento internacional de la Unesco.
San Diego, una zona tradicional dentro de las murallas
San Diego es otro de los barrios históricos que conserva gran parte de la arquitectura tradicional de Cartagena. Su crecimiento estuvo asociado a comerciantes, artesanos y familias que ocuparon una zona distinta al núcleo más aristocrático del Centro.
Hoy conserva plazas, viviendas antiguas, calles estrechas y construcciones religiosas que hacen parte del paisaje de la Ciudad Amurallada. Su trazado urbano mantiene la esencia colonial y es uno de los sectores más caminados por residentes y visitantes.
Getsemaní, el barrio popular que hizo historia
Getsemaní tiene una identidad distinta. Desde sus orígenes fue un espacio relacionado con artesanos, comerciantes, trabajadores y población popular. Con el tiempo quedó integrado al sistema de fortificaciones de Cartagena y terminó convirtiéndose en uno de los sectores más importantes de la ciudad.
El barrio también tuvo un papel clave en el proceso de Independencia de 1811. Su historia está asociada a figuras como Pedro Romero y a la participación de sectores populares en los acontecimientos políticos que llevaron a la ruptura con el dominio español.
En la actualidad, Getsemaní es reconocido por sus murales, sus fachadas, su vida de barrio y su actividad cultural. En 2026, la Vida de Barrio de Getsemaní fue incluida en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial del ámbito nacional, como parte de los esfuerzos por proteger sus tradiciones y la permanencia de sus habitantes.
El Cabrero, una de las primeras expansiones fuera de las murallas
El Cabrero refleja una etapa distinta del crecimiento de Cartagena. A finales del siglo XIX ya era reconocido como un pequeño sector residencial ubicado fuera del núcleo amurallado.
Uno de sus principales referentes históricos es la Casa Museo Rafael Núñez, antigua residencia del expresidente colombiano Rafael Núñez, figura central de la política nacional y de la Constitución de 1886.
El barrio también conserva una relación estrecha con el mar, las antiguas zonas de ciénaga y el desarrollo urbano que comenzó a extenderse más allá de las fortificaciones coloniales.
Manga y la Cartagena republicana
Manga representa otro momento del crecimiento de la ciudad. Su consolidación ocurrió principalmente durante la etapa republicana, cuando familias de mayores recursos comenzaron a construir villas y residencias en sectores alejados del Centro Histórico.
La Calle Real de Manga se convirtió en uno de sus principales ejes. Allí todavía permanecen viviendas de gran valor arquitectónico construidas durante las primeras décadas del siglo XX.
Entre las construcciones más conocidas se encuentran Casa Román, Casa Vélez Daníes, Casa Pombo, Casa Lemaitre Tono y Casa Covo. Manga también conserva el Fuerte del Pastelillo, una estructura que conecta al sector con el antiguo sistema defensivo de Cartagena.
¿Cuántas personas viven en el Centro Histórico?
Aunque diariamente recibe a miles de trabajadores, comerciantes y turistas, la población residente del Centro Histórico es mucho menor que la de otros sectores de Cartagena.
Datos del Censo DANE de 2018 utilizados en estudios del Plan Especial de Manejo y Protección registraban cerca de 2.500 habitantes entre Centro, San Diego, Getsemaní y La Matuna.
Getsemaní tenía alrededor de 1.164 residentes, San Diego 821, el Centro 475 y La Matuna 40. Estas cifras son una referencia histórica y no corresponden necesariamente a la población actual de 2026, pero permiten dimensionar cómo el uso turístico y comercial ha transformado esta zona de la ciudad.
Barrios que explican cómo creció Cartagena
Centro, San Diego y Getsemaní permiten conocer la Cartagena colonial. El Cabrero muestra una de las primeras expansiones fuera de las murallas, mientras que Manga refleja el desarrollo republicano y el crecimiento hacia nuevas zonas residenciales.
Recorrer estos barrios es también una forma de entender cómo Cartagena pasó de ser una ciudad fortificada a convertirse en la urbe extensa y diversa que es hoy.











