Lo que comenzó como una celebración de Halloween entre los jugadores de Atlético Nacional terminó generando una controversia en redes sociales. Nicolás Rodríguez, extremo de 22 años del equipo antioqueño, recibió críticas luego de aparecer disfrazado con ropa de camuflaje y el rostro cubierto, una apariencia que algunos usuarios relacionaron con integrantes de grupos armados ilegales. La polémica aumentó cuando el futbolista compartió una historia de Instagram con la palabra “camaradas”, acompañada de una canción de Uriel Henao relacionada con historias de guerrilleros y paramilitares.
Asimismo, las imágenes provocaron diferentes reacciones, especialmente entre quienes asociaron el vestuario con episodios del conflicto armado colombiano, incluida la Operación Orión, realizada en la Comuna 13 de Medellín en 2002. Ante los cuestionamientos, Rodríguez publicó un comunicado en sus redes sociales para explicar que su intención no era representar ni hacer referencia a hechos de violencia. Según contó, eligió disfrazarse de guerrillero porque ese es el apodo que le han puesto sus compañeros de equipo debido a que nació en San José del Guaviare, una región históricamente afectada por el conflicto y los estigmas asociados a este.
Por su parte, el jugador reconoció que su elección pudo incomodar a algunas personas y ofreció disculpas. “Quien se sintió ofendido, pido disculpas. Nunca lo hice de mala manera, lo vi como algo divertido, algo que he llevado toda la vida por ser de donde soy”, expresó. Además, aseguró que no siente vergüenza de su lugar de origen ni de la historia de su territorio. Con estas declaraciones, el futbolista buscó aclarar el sentido de su disfraz y responder a las críticas que surgieron tras la celebración del equipo verdolaga.










