El Cartagena Fashion Week se convirtió en el escenario para visibilizar propuestas que van más allá de las tendencias y las pasarelas. Una de ellas es la de Victoria Echtaaya, diseñadora caleña que ha construido una marca donde la moda, la sostenibilidad y el impacto social se unen para contar historias a través de cada pieza.
Su propuesta se caracteriza por la elaboración artesanal de bolsos confeccionados completamente a mano por mujeres, muchas de ellas madres cabeza de hogar, quienes encontraron en este proyecto una oportunidad para generar ingresos y fortalecer su independencia económica.
Cada creación es elaborada con telas reciclables y materiales cuidadosamente seleccionados, una apuesta que busca demostrar que la moda también puede ser responsable con el medio ambiente sin perder sofisticación ni exclusividad.
Una marca con propósito social
Detrás de cada bolso hay mucho más que un accesorio. Existe una historia de trabajo colectivo, resiliencia y empoderamiento femenino.
Victoria decidió construir un modelo de negocio donde la artesanía se convirtiera en una herramienta de transformación social. Por ello, la producción de cada colección involucra a mujeres que, mediante el trabajo manual, han encontrado una nueva fuente de ingresos y una oportunidad para mejorar la calidad de vida de sus familias.
La diseñadora asegura que cada pieza refleja el talento colombiano y el valor del trabajo hecho a mano, una tradición que continúa ganando reconocimiento dentro y fuera del país.
Una colección inspirada en 100 años de soledad
La propuesta de Victoria Echtaaya también ha estado presente en diferentes proyectos que buscan resaltar el diseño colombiano desde distintas expresiones culturales. Entre ellos figura una colaboración en una colección inspirada en Cien años de soledad, la emblemática obra del nobel colombiano Gabriel García Márquez.
La iniciativa tomó elementos de la narrativa y el universo de Macondo para trasladarlos al diseño, incorporando detalles, texturas y acabados que evocan la riqueza cultural del Caribe colombiano y el realismo mágico que caracteriza la novela. La participación en este proyecto permitió seguir visibilizando el trabajo artesanal y la creatividad detrás de cada una de sus piezas.
Más allá de esa colaboración, la esencia de la marca continúa siendo la misma: demostrar que la moda puede convertirse en una herramienta para generar oportunidades. Cada bolso es elaborado completamente a mano por mujeres, muchas de ellas madres cabeza de hogar, quienes participan en todo el proceso de confección utilizando telas reciclables y materiales cuidadosamente seleccionados.
La colección permitió mostrar cómo la moda también puede convertirse en un vehículo para contar historias y exaltar el patrimonio cultural colombiano a través del diseño.
Cartagena Fashion Week como vitrina del talento colombiano
La participación de Victoria Echtaaya en el Cartagena Fashion Week representa una oportunidad para mostrar al público una propuesta que combina diseño, responsabilidad social y sostenibilidad. En un evento que reúne a diseñadores consolidados y emergentes, su marca pone el foco en el valor del trabajo artesanal y en el impacto que puede generar la moda cuando se convierte en un motor de transformación para las comunidades.
Durante el evento, los asistentes han podido conocer de cerca una colección en la que cada bolso refleja horas de trabajo manual, creatividad y compromiso con el medio ambiente. La utilización de telas reciclables hace parte de una apuesta por reducir el impacto ambiental de la industria de la moda y promover prácticas de producción más responsables.
Para Victoria, participar en escenarios como el Cartagena Fashion Week también significa abrir nuevas oportunidades para las mujeres que hacen parte del proyecto. Cada pieza que llega a manos de un cliente lleva consigo la historia de quienes la confeccionaron y el propósito de seguir impulsando el empleo femenino a través del trabajo artesanal.
Con esta propuesta, la diseñadora continúa demostrando que el talento colombiano no solo se expresa en las pasarelas, sino también en iniciativas que integran creatividad, sostenibilidad e impacto social, llevando el trabajo hecho a mano a nuevos escenarios y fortaleciendo el reconocimiento de la moda con propósito.













