Una niña colombiana de tres años perdió la vida este domingo tras el naufragio de una embarcación pesquera en el Caribe de Panamá, según informó el gobierno panameño. El bote transportaba 21 migrantes, entre ellos 18 adultos y tres menores de edad, y era operado por un ciudadano colombiano no autorizado por la autoridad marítima.
El incidente ocurrió en la zona de Miramar, corregimiento de Santa Isabel, en la provincia de Colón, al norte del país. De acuerdo con el comunicado oficial, la embarcación había zarpado desde un muelle irregular, lo que complica aún más la situación legal de los involucrados.
El gobierno panameño señaló que una nave privada acudió de inmediato al rescate de los náufragos, mientras unidades del Servicio Nacional Naval (Senan) reforzaron las labores de auxilio y atención médica.
Migración en sentido inverso
El comunicado también destacó que Panamá continúa siendo un punto clave en la ruta migratoria de América, aunque en los últimos meses ha habido un aumento en los viajes de retorno hacia el sur, especialmente desde Estados Unidos y México.
Según las autoridades, este cambio en el flujo migratorio se ha intensificado desde la llegada de Donald Trump a la presidencia estadounidense, lo que ha llevado a que muchos migrantes busquen regresar a sus países de origen o a naciones vecinas.
Investigación en curso
La Autoridad Marítima de Panamá y el Servicio Nacional Naval han iniciado una investigación conjunta para determinar las causas del naufragio y establecer responsabilidades, tanto por la operación ilegal de la embarcación como por la tragedia que costó la vida a la menor.
Hasta el momento, no se ha informado sobre el estado de salud de los demás ocupantes ni sobre posibles detenciones relacionadas con el hecho.











