Sesión Solemne en el Concejo Distrital con reinas y candidatas

La Reina y las 21 candidatas al Reinado de Independencia leyeron el Acta de Independencia de Cartagena en el Concejo Distrital.

Durante la tradicional Sesión Solemne en el Concejo Distrital de Cartagena en el marco de la conmemoración de los 212 años de Independencia de la ciudad, Ayele Agyare, y las 21 candidatas al Reinado de Independencia, leyeron el Acta que se firmó en 1811 para declarar la libertad absoluta del yugo español.

Al evento también asistió la actual señorita Colombia, Sofía Osío Luna, y los Grandes Lanceros de la Independencia, Glenis Pérez y Gerardo Varela.

La entonación de los himnos de Colombia y de Cartagena estuvo a cargo de la Orquesta Sinfónica de la Institución Educativa Manuel Rodríguez Torices (Inem).

Las Reinas y las candidatas bailaron al son de cumbia, con el grupo Etnia Afrodescendiente- Marca Yemayá; así mismo, con la muestra musical de canciones novembrinas de la orquesta de José Madrid Puello.

Los cabildantes condecoraron a las siguientes personas por sus aportes sociales y culturales a la ciudad: Johnny Copete Garzón, medalla Gran Oficial; Coronel Wharlinton Iván Gualdron Gualdron, medalla Gran Cruz; José Rafael Madrid Puello, medalla Gran Oficial; Héctor Hernando Trujillo Vélez, medalla Gran Oficial; Vicealmirante Hernando Enrique Mattos Dáger, medalla Gran Cruz; y a Edwin Otero Vásquez, medalla Gran Cruz.

Comparte esta noticia

Más noticias

Más noticias

«Jamás se me va a olvidar»: Dumek confiesa que para ir a estudiar le tocaba llevar la silla en el hombro

En medio del regreso a clases de los más de 150 mil niños en Cartagena, el alcalde, Dumek Turbay, recordó sus tiempos de colegio cuando asistía al Instituto Técnico Industrial Juan Federico Holman del Carmen de Bolívar, donde le tocaba llevar su propia silla para poder dar clases de manera digna.  El mandatario confesó cómo fue su etapa escolar hasta llegar a último grado en dicha institución la cual recordó estando sentado con los niños de la Institución Educativa Villa de Aranjuez y, además se refirió junto con el secretario de Educación, Alberto Martínez, a la entrega masiva de mobiliario escolar que se ha gestionado para poder brindar una educación con las mejores condiciones a los niños. «Mi colegio, donde yo estudié, era como el INEM de Cartagena, en el Carmen de Bolívar; a mi me tocaba llevarme todos los años la silla, a todos. Todos los estudiantes tenían que llegar con su silla, pero era un colegio de 3 mil alumnos. No había mobiliario. Cada día, cada alumno tenía que llevar sus sillas», señaló el ala alcalde mientras compartía con los estudiantes de dicha institución.  En ese sentido, Turbay señaló que mucho menos había un Plan de Alimentación Escolar (PAE), que solo podían merendar a la hora de descanso en la tienda de ese entonces, en el Carmen de Bolívar, del viejo «Rafa» (quien suministraba la venta de meriendas en ese lugar).

Read More »

La tragedia que revolucionó Cartagena: así fue como el Centro de Convenciones «surgió» de las cenizas que dejó el Mercado Getsemaní

El antiguo Mercado Publico de Cartagena también conocido como Mercado de Getsemaní, una construcción emblemática de la ciudad inaugurada en 1904 como parte de celebración del centenario de la independencia absoluta de España. Obra diseñada por el arquitecto Luis Felipe Jaspe y construida junto con el maestro Joaquín Caballero, en un lugar estratégico cercano al centro amurallado y al barrio de Getsemaní. Con un estilo neoclásico, de amplios corredores y pabellones. El mercado paso a convertirse rápidamente en un bullicioso centro de intercambio comercial, social y cultural, que reunía a cartageneros y habitantes de poblaciones vecinas. Y con el paso de los años, experimento una sobrecarga que rebaso la capacidad de personas. Para satisfacer la creciente demanda se añadieron nuevos pabellones en las décadas de 1920 y 1930. El desorden urbanístico y proliferación de comercios informales, afectaron su funcionamiento. En 1962 ocurrió el incendio más devastador, destruyendo gran parte del pabellón principal, alcanzando el punto más crítico el 30 de octubre en 1965, cuando una serie de explosiones provocaron tragedias mayores, explosiones en la chatarrería Char, ubicada dentro del mercado, sembrando el caos en los comerciantes. Testigos de la época como, Fidel Lotteau, relatan que la explosión fue causada por pólvora de contrabando traída por un comerciante conocido como «El Piscingo», quien distribuía productos pirotécnicos de forma ilegal en la ciudad. La primera detonación y segunda explosión de mayor magnitud sacudió el mercado, cobrando la vida de más de 50 personas y dejando alrededor de 200 heridos. Muchos de los fallecidos eran saqueadores que, aprovechando el caos, irrumpían a las joyerías y otros comercios abandonados para intentar robar. Situación caótica, que comenzó a generar protestas. El gestor y dueño de Mogollón & Cía. Jorge Benedetti González, gerente de las Empresas Públicas, se apersonó del problema. Contrató al arquitecto bogotano Gabriel Andrade Lleras para que estudiara la situación y propusiera una solución. Andrade realizó serios estudios urbanísticos y sociales y propuso un nuevo mercado en el lote donde habían funcionado los talleres del ferrocarril a Calamar, en el barrio de El Espinal sobre el lago de Chambacú. Llevando a cabo una propuesta que se presentó el 26 de septiembre de 1962 en la Cámara de Comercio y el 27 en las instalaciones de Fenalco. El 29 de septiembre de 1962 en El Universal, Panoptes demostró, con un mapa general de Cartagena y un círculo que abarcaba toda el área urbana cuyo centro era el sitio de Bazurto, para indicar que ese debía ser el sitio para un nuevo mercado porque coincidían las vías desde todos los sitios de la ciudad salvo las de los barrios que comenzaban a formarse hacia el norte, para los que incluyó un mercado más pequeño en el sector de Santa Rita. La magnitud del desastre dejó una profunda huella en la memoria colectiva de los cartageneros y marcó el fin del antiguo mercado. Hoy, donde una vez se alzó este icónico edificio, se encuentra el Centro Internacional de Convenciones Julio César Turbay Ayala, un moderno espacio que contrasta con el pasado tumultuoso y trágico de este lugar, pero que aún evoca recuerdos imborrables de la Cartagena de antaño.

Read More »

Por primera vez se hizo una travesía por el río Magdalena: Cormagdalena presenta hoy informe

A pocos días de concluir el 2024, la Corporación Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena (Cormagdalena) presentará al país un informe de gestión en el marco de las Audiencias de Rendición de Cuentas del presente año. Este acto tendrá lugar hoy, miércoles 11 de diciembre, en el Palacio de la Proclamación del Centro Histórico de Cartagena. Sitio al que asistirán mandatarios que conforman la jurisdicción de la corporación, así como también se espera la presencia de voceros de las comunidades, delegados de organismos de control, entre otros. La presentación de dicho informe estará a cargo de Álvaro José Redondo Castillo, director ejecutivo de Cormagdalena, quien rendirá cuentas sobre los procesos administrativos y ejecutivos desarrollados durante la vigencia 2024 y los avances alcanzados en la recuperación navegación del río Magdalena. Redondo explicará las acciones realizadas bajo su administración que vienen presentando una mejora en los canales de acceso al puerto de Barranquilla. De igual manera, se incluirá el balance de la Travesía Río Magdalena, con la que se conmemoraron los 30 años de creación de CORMAGDALENA, y que en sus tres fases por las cuencas altas, media y baja. La audiencia de rendición de cuentas será transmitida también vía streaming a través del canal de la corporación en Youtube, el 11 de diciembre desde las 9:00 A.M.

Read More »

El engaño de las apariencias y el caso de Yayo Bustillo

Hay un error común, casi universal, que nos han metido en la cabeza desde tiempos inmemoriales: la idea de que ser lejano y antipático es sinónimo de educación, que fruncir el ceño y hablar con desdén es muestra de inteligencia, que el verdadero conocimiento se lleva con arrogancia y desprecio. Nada más falso en el caso del doctor Dairo Jose Bustillo Gomez. Yayo Bustillo es la prueba viviente de que las apariencias engañan. Cualquiera que lo conozca por más de cinco minutos se lleva una sorpresa. No solo por su inteligencia, que es de otro nivel, ni por su agudeza, que lo hace capaz de desarmar cualquier argumento con una sonrisa, sino por su calidez y cercanía. Yayo es el tipo que en una reunión puede estar al lado de una eminencia política o de un viejo amigo del barrio, y la conversación fluirá igual. Él no necesita aparentar nada, porque ya lo ha sido todo: congresista, secretario de la Contraloría, asesor de campañas exitosas, uno de los abogados más prestigiosos de Bolívar. Sin embargo, sigue siendo el pelao de San Juan Nepomuceno, el de los Montes de María, el del Pie de la Popa, el de la Calle del Coliseo. Si esto fuera una novela de García Márquez, Yayo sería ese personaje imposible que uno pensaría que es una exageración del realismo mágico. ¿Cómo puede alguien haber llegado tan lejos sin perder la esencia de barrio, sin creerse por encima de nadie, sin volverse un monumento a la soberbia? Pues así es Yayo. El mismo que fue socio de Juancho el de la lotería en la calle del Coliseo, el que seguro tiene una que otra cuenta por pagar en el Polo Norte, donde lo conocen como la Garrocha del Diablo. Porque Yayo es pueblo, con altas y bajas, con los problemas de cualquier ciudadano, con la capacidad de fiar panes en el Callejón de los Nísperos y, al mismo tiempo, de sentarse en la mesa de los grandes sin que le tiemble la voz. Por eso, si de elegir se trata, mi voto siempre será por él. No solo porque le puede dar la batalla a cualquier otro aspirante (y académicamente no hay quien le haga sombra), sino porque Yayo es como todos nosotros. No es más ni menos que nadie. Es el amigo del barrio, el de siempre, el que te saluda con un abrazo y una sonrisa sin importar la hora ni el lugar. Es el que, si hace una maldad, se la goza; pero también es el que se quita el pan de la boca para dárselo a quien lo necesite. En el Club Cartagena o en una tienda en el Alto Bosque, siempre es el hijo de Diego y Pironcha, siempre dispuesto, siempre genuino. Y, si te descuidas, te llevas tu vacilada.

Read More »

¡Se ganó a la hinchada! Fanáticos crean una canción al colombiano Jhon Durán por su rendimiento con Aston Villa

Jhon Jáder Durán es el hombre del momento, en las últimas fechas el colombiano ha sido factor clave para las victorias del Aston Villa, ademas que está en la lista de los goleadores de la Premier league donde va consolidándose al pasar el tiempo. El atacante no tiene el puesto de titular asegurado aunque el colombiano está bien considerado por el entrenador Unai Emery, que siempre necesita constantemente al futbolista antioqueño para rescatar resultados. Así como paso con el Guajiro Luis Díaz, ahora es Duran quien goza de una canción propia de parte de los fans de su club. “Jhon Durán is on my mind and he’s Villa’s number 9 singin’ doowah do dee dee dee dum dee dee do”, en español dice: “Jhon Durán está en mi mente y es el número 9 del Villa, cantando doowah do dee dee dee dum dee dee do”.

Read More »

“Vamos a ser más visitados que las Islas del Rosario”: el sueño del Hotel Villa Martha que inició con una olla de sancocho

Hace casi 40 años, Martha Lucía Cardona subía a diario en un bus desde El Pie de la Popa hasta Arjona. En cada trayecto, mientras cruzaba la zona de Turbaco, le pedía al cielo con determinación: “Señor, regálame un buen pedazo de tierra aquí”. Aunque no tenía dinero, ni tierras, ni medios, tenía una fe inquebrantable y una visión clara. Un día se enteró de que estaban vendiendo un terreno por 10 millones de pesos. Ella solo tenía ocho. Sin dudarlo, ofreció su moto como parte del pago, y el dueño aceptó. Su esposo cumplió su promesa y puso la finca a su nombre. Así nació Villa Martha, con solo cambiar dos letras a su antiguo nombre. El sueño empezó a materializarse. En ese entonces, no había comodidades. Dormía en una casita pequeña que hoy es la casa del mayordomo, cocinaba al aire libre y oraba desde un kiosquito rústico, declarando con convicción: “Aquí voy a hacer una casa grande, aquí unas piscinas, aquí unas cabañas”. Visualizaba, dibujaba y hablaba con Dios desde la terraza de su hogar, mientras criaba a sus tres hijas en medio del campo. “Mi esposo me decía: ¿y te vas a ir sin carro?, y yo le respondía: ¿acaso nací con carro? A mí siempre me encantó el campo”, recuerda entre risas. Cuando logró construir la casa, su esposo le puso un Renault en el garaje que para ella fue “como un Ferrari”. Y desde allí, como Alicia en el país de las maravillas, siguió soñando. No tenía dinero para construir las piscinas ni las nuevas cabañas, pero tampoco tenía miedo. Hipotecó la finca, pidió préstamos, enfrentó críticas y desconfianza. “Marta, allá no va nadie”, le decían. Pero ella sabía que estaba respaldada por el ejército más grande: el del cielo. Hoy, el Hotel Campestre Villa Martha es un refugio familiar en el corazón de Bolívar. Con cabañas, piscinas, jardines y espacios para el descanso, se ha convertido en uno de los destinos más concurridos de la región. Los fines de semana está lleno. Papás, mamás, hijos, nietos y abuelos se reúnen allí para celebrar la vida. “Jesús vino al mundo a formar una familia, y eso es lo que yo soñé: un lugar donde las familias puedan encontrarse, reír, descansar. Eso es Villa Martha”, dice con orgullo. En 2010, el hotel fue galardonado con el Award al mejor sitio campestre turístico de Colombia, premio que recibió en Punta Cana, en representación de todo su equipo. “Mis colaboradores son mis socios del sueño”, afirma. Hoy cuenta con convenios con Comfenalco, Comfamiliar, la Policía, los Bomberos, la Sociedad Portuaria y empresas como Argos y Ecopetrol. Han realizado eventos de hasta 1.200 personas. Y Marta no se detiene: ya proyecta construir 30 nuevas cabañas, con carritos de golf incluidos. “Ten la seguridad de que esto va a ser más visitado que las murallas del Castillo de San Felipe o las Islas del Rosario. Como vi todo esto antes de tenerlo, ya estoy viendo lo que viene”, afirma con la misma fe con la que comenzó. Su mensaje final es claro: “Cuando el miedo te ataque, no le creas. El miedo no viene de Dios. Llénate de valentía, clama, y verás cosas grandes. La fe es la certeza de lo que no se ve, y Villa Martha es la prueba de que soñar vale la pena.”

Read More »