Crece la expectativa sobre el futuro del salario mínimo en Colombia para 2026, luego de que el Consejo de Estado suspendiera de manera provisional el decreto que fijó un incremento del 23,7% y ordenara al Gobierno expedir un decreto transitorio en un plazo máximo de ocho días hábiles.
La decisión llevó al Ejecutivo a convocar este lunes una mesa de concertación entre empresarios y trabajadores, con el fin de definir el porcentaje temporal del aumento mientras se adopta una determinación de fondo.
En entrevista con Noticias Caracol, el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, afirmó que no se descarta que el nuevo incremento sea superior al 23,7% decretado en diciembre pasado. “Nada se descarta”, señaló el funcionario al referirse a los escenarios que se analizarán en la mesa tripartita.
De acuerdo con información conocida por ese noticiero, los empresarios insistirán en una propuesta de aumento que no supere el 7,2% para futuras contrataciones, mientras que las centrales obreras pedirán que se mantenga el 23,7%.
Sanguino explicó que el fallo del Consejo de Estado obliga al Gobierno a revisar el aumento del salario mínimo bajo el concepto de “salario vital”, contemplado en el artículo 53 de la Constitución, y en armonía con criterios como inflación, productividad, crecimiento económico y contribución del trabajo al producto interno bruto, conforme a la Ley 278 de 1996 y a la jurisprudencia de la Corte Constitucional.
Por su parte, el presidente Gustavo Petro anunció que el nuevo decreto mantendrá el valor del llamado “salario vital”, fijado en dos millones de pesos para 2026, aunque no descartó que la cifra pueda modificarse. El mandatario indicó que presentará nuevos estudios técnicos para justificar el incremento conforme a las exigencias del alto tribunal.
En su decisión, el Consejo de Estado precisó que el decreto transitorio deberá incluir una fundamentación económica detallada y verificable, con explicación de cada criterio aplicado, su cuantificación, la ponderación realizada y el análisis del contexto económico, respaldado en fuentes oficiales.
El ministro Sanguino señaló que el objetivo del Gobierno es lograr un consenso que permita mantener el concepto de salario vital y, al mismo tiempo, cumplir con el auto del Consejo de Estado.
En Colombia, el aumento del salario mínimo se define normalmente mediante una negociación entre empresarios, trabajadores y Gobierno a finales de cada año. Cuando no hay acuerdo, el Ejecutivo puede fijarlo por decreto, como ocurrió en diciembre pasado. El incremento del 23,7% superó incluso la petición de los sindicatos, que solicitaban un 16%, y la oferta empresarial, cercana al 7%.











