El emblemático santuario inca sigue sin recuperar sus niveles prepandemia y atraviesa una crisis marcada por protestas, altos costos y saturación de visitantes.
A más de 40 años de su declaración como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, Machu Picchu vive un serio deterioro como atractivo turístico. El gobierno peruano enfrenta presión para tomar medidas urgentes, pues las pérdidas por venta de boletos ascenderían a 770 millones de soles, en medio de un estancamiento en la recuperación del flujo de viajeros.
Entre enero y agosto de 2025, el movimiento de pasajeros en Cusco superó los niveles de 2019 en más de 700 mil personas, y a septiembre los arribos de turistas extranjeros crecieron 12,9%. Asimismo, la venta del Boleto Turístico aumentó 19,6% frente a 2019, según El Comercio. Sin embargo, Machu Picchu no sigue ese ritmo: permanece 24,8% por debajo de la tendencia prepandemia y acumula una pérdida de 5,5 millones de visitantes desde 2020, el 95% extranjeros.
Una crisis que afecta la experiencia del viajero
Perú mantiene desde julio de 2025 un aforo máximo de 5.600 personas diarias mientras se realiza un estudio técnico sobre la capacidad real del sitio arqueológico. La decisión se produjo semanas después de que Machu Picchu fuera incluido en una lista internacional de destinos que “ya no valen la pena visitar”, elaborada por Travel and Tour World (TTW). Allí se le compara con destinos como Venecia, Bali y Santorini, golpeados por el turismo masivo y los altos costos.
TTW señala que la ciudadela enfrenta una crisis de gestión: ingresos que superan los límites técnicos, rutas saturadas y hasta 700 personas por día en circuitos preparados para un máximo de 450. Rutas como el Camino Inca han llegado a recibir casi 700 excursionistas diarios.
La situación se agravó con los cuellos de botella en el transporte. El fin de la concesión de buses Consettur en septiembre provocó protestas y bloqueos que dejaron a turistas varados. Además, Estados Unidos emitió 13 alertas de viaje para Perú entre enero y noviembre por motivos de seguridad, lo que afecta la llegada de viajeros internacionales.
Acciones y medidas anunciadas por el Gobierno
La viceministra de Patrimonio Cultural, Moira Novoa, explicó que se están evaluando nuevas rutas implementadas en la región para determinar si es viable aumentar el aforo diario. El estudio se desarrolla junto a Mincetur, mientras que la venta de boletos seguirá siendo presencial, aunque se habilitará información en tiempo real sobre disponibilidad.
Novoa aseguró que la Unesco no ha emitido observaciones sobre el estado de conservación del santuario y que su valor patrimonial se mantiene intacto. “Tenemos la responsabilidad de preservar nuestra maravilla del mundo”, recalcó.











