Entre las problemáticas por la pandemia y la lucha de promover el consumo nacional, con el fin de proteger la producción local, principalmente la del campo, el gremio ganadero manifestó que la industria importó 40.000 toneladas de leche en polvo.

Este es el reclamo que hace Fedegán, que no ve con buenos ojos lo que consideran un “dar la espalda a los productores del campo en Colombia”.

Javier González, un vocero de los lecheros, dijo que los campesinos han seguido trabajando durante la pandemia con el fin de garantizar el abastecimiento de insumos. De manera que las industrias elaboren productos lácteos y se pueda así garantizar que los alimentos lleguen a los hogares. Sin embargo, no encuentran el mismo respaldo de parte de ellos.

José Félix Lafaurie, presidente del gremio ganadero, dice que le resulta inexplicable que las empresas procesadoras de leche aprovechen su liderazgo en el mercado para bajar hasta en un 5 por ciento los precios de compra a los ganaderos, argumentando que hay ‘sobreoferta’.

Según los ganaderos, entre la baja en el precio y la reducción en la compra del volumen habitual de leche, los productores de este alimento vital para los colombianos han visto reducido su ingreso neto en un 14,5%.

Bajo consumo

En Colombia se producen 7.300 millones de litros al año, pero la industria solo procesó 3.241 millones en 2019, dejando de lado más del 50 por ciento de la leche fresca producida por los ganaderos locales, argumenta Fedegán.

Las presiones que se ejercen sobre el precio de la leche cuando se presentan estas situaciones impiden que se aumente el consumo por habitante, el cual es muy bajo en los estratos vulnerables, a los que pertenecen 30 millones de personas.

Fuentes cercanas al sector lechero señalan que Alpina, que les compra a los productores nacionales 1.200.000 litros de leche diarios, solo les dejará de adquirir 80.000 litros diarios. Esto, como consecuencia de las dificultades que está planteando la cuarentena, en la que la reducción del consumo de este producto ya es del 15%.

La empresa habría manifestado a los productores que las medidas reduccionistas en la compra de leche obedecen a que no tenía dónde almacenar el producto. Igualmente, que adquirirlo para pulverizar tampoco era posible, pues esa actividad se hace con cupos limitados, mismos que ya completó.

En relación con la importación de leche en polvo que mencionan los ganaderos como una causa de afectación a la producción nacional, los voceros del sector lácteo hablaron con la revista Semana e indicaron que de 47.000 toneladas que se importaron en 2019, Alpina participó con 1.800 toneladas.