Hoy en día, las compañías están en busca de personal apto para aportar al mejoramiento y cambio continuo de las organizaciones. “Por eso, conocer y evaluar competencias, habilidades, y preferencias conductuales de un candidato facilita la conformación de  equipos de trabajo, el desarrollo capacidades y alcance de objetivos mancomunados para la toma de decisiones estratégicas” afirma Darlyng Aceros, Gerente General de GSH, compañía especializada en consultoría y desarrollo organizacional que transforma las empresas a través de potenciar a las personas.

En ese sentido, la guía para el desempeño laboral de la Presidencia de Colombia define las competencias laborales son características intrínsecas expresadas en comportamientos que pueden indicar el adecuado desempeño de una persona en contextos particulares a la hora de responder a las metas y expectativas de cada ambiente u organización. Y, esto lleva a la pregunta acerca de ¿cuáles son entonces las competencias más valoradas para las empresas cuando buscan candidatos?

Por lo anterior, y en la búsqueda del talento humano más idóneo para todas sus empresas clientes en todo el territorio nacional (Bogotá, Medellín, Barranquilla, Bucaramanga) y México, GSH empresa experta en consultoría y desarrollo organizacional, halló en su proceso de selección de personal entre perfiles de bachilleres y profesionales que las competencias laborales de mayor interés en las empresas fueron la comunicación, adaptabilidad al cambio, compromiso laboral, trabajo en equipo y actitud hacia las normas.

Según Darlyng Aceros, en el estudio se analizó también ¿cuáles de estas competencias tienen en mayor medida los candidatos del mercado laboral colombiano? “A lo que la evaluación arrojó que las mejor calificadas entre los participantes fueron en este mismo orden de desempeño: la adaptabilidad al cambio (83%), el trabajo en equipo (72%) y la comunicación (69%)”, declaró la gerente.

¿Qué se entiende por cada una de estas?

  1. Comunicación es la capacidad de escuchar al otro, comprenderlo, identificar el momento y forma adecuada para expresar ideas de forma efectiva. Esta competencia fue evaluada en 272 procesos de selección donde participaron más de 1400 aspirantes de áreas como atención al cliente, administración/oficina y recursos humanos.
  2. Adaptabilidad al cambio: es la capacidad para acoplarse a los cambios, ajustando la conducta para lograr determinados objetivos. En la base de datos propia evaluamos a 1200 aspirantes aprox. de áreas como atención al cliente, producción y almacén, que participaron en 181 procesos de selección.
  3. Compromiso Laboral es la voluntad y habilidad para orientar y encaminar los intereses propios a los objetivos de la compañía, actuando a favor de la misión y cooperando en el cumplimiento de los logros organizacionales. La competencia fue evaluada en más de 2000 aspirantes que aplicaron a 384 procesos de selección principalmente en áreas de administración/oficina, logística y atención al cliente.
  4. Trabajo en equipo: es la intención genuina de colaborar y cooperar con otros, formando equipos y utilizando técnicas de comunicación que faciliten y fomenten la participación. En GSH evaluamos la competencia en 384 procesos de selección donde participaron más de 2000 aspirantes de áreas como atención al cliente, manufactura y logística.
  5. Actitud hacia las normas: es la capacidad de entender y acatar las normas, políticas y directrices organizacionales y sociales, actuando en concordancia hacia las mismas. La competencia fue evaluada en 1700 candidatos aprox. que aplicaron a 319 procesos de selección principalmente en áreas de atención al cliente, producción y logística.

Otras competencias evaluadas e importantes para las empresas, pero poco encontradas en los candidatos

En el análisis de resultados de la aplicación de pruebas de competencias a la población señalada de este estudio, se encuentran competencias con resultados inferiores, lo que a la vez indica competencias en las cuales las organizaciones y los candidatos pueden trabajar para fortalecer. Estas son: pensamiento Estratégico (61%), ejecución comercial (63%) y ética (63%).

La primera de estas, el Pensamiento Estratégico es la habilidad para comprender los cambios en el entorno de manera rápida, identificar oportunidades amenazas, fortalezas y debilidades, así como también realizar alianzas estratégicas, de acuerdo a la Universidad de Santiago. Así pues, una de las fórmulas para desarrollar el pensamiento estratégico consta en la anticipación, la priorización, la adaptación y la acción. Por lo que actividades como crear, pensar o estudiar de forma estratégica permiten tomar decisiones racionales mediante una posición mental adecuada.

En segundo lugar, está la Ejecución Comercial, entendida como la capacidad para obtener resultados comerciales dependiendo el tamaño de los negocios, presupuesto, tipo de clientes, producto y estrategia de ventas. Lograr la ejecución correcta de ciertas estrategias de negocio, automáticamente se traduce en resultados exitosos, esto se logra determinando objetivos, pero también comunicarlos para que los demás entiendan la relevancia y el impacto; utilizando técnicas consistentes y efectivas. Para lograr resultados, un mecanismo efectivo es establecer elementos de seguimiento o indicadores para estar monitoreando el avance hacia las metas.

Por último, pero no menos importante, está la Ética, que según Alles (2009) en su diccionario de competencias, esta se entiende como la capacidad para obrar de acuerdo a los valores morales, buenas costumbres, prácticas profesionales y políticas organizacionales, en todo momento. En este sentido, respetar las decisiones y ser coherentes con lo correcto, incorrecto y las formas de pensar, decir o actuar en contextos específicos, hace parte de la receta para ofrecer lo mejor de cada quien, desarrollar servicios efectivos y acoplarse a lo que esperan las organizaciones de los valores de las personas.