Boca Juniors acaba de clasificar a la final de la Copa Libertadores de América al empatar en el Allianz Parque de Sao Paulo por 2 a 2, colocando su nombre en la final que todos estaban esperando ante su eterno rival: River Plate.

Boca hizo respetar la ventaja que se había traído de Buenos Aires, aunque hubo un tiempo que se le complicó pero supo sacar la casta de equipo grande y sacar el resultado que necesitaba.

El primer susto lo pasó Boca cuando Palmeiras anota al minuto 10 del primer tiempo un gol de Bruno Henrique que fue anulado por el VAR por una posición adelantada de Deyverson al comienzo de la jugada, luego Sebastián Villa recupera un balón en la mitad de la cancha y el mismo picó al espacio, recibe el balón y le da una asistencia exquisita a Ramón «Wanchope» Abila para colocar el 1 a 0 parcial. En el segundo tiempo todo se le empezó a complicar el partido cuando Palmeiras convierte el empate a través de Luan en el minuto 52, y luego creció esa complicidad cuando el paraguayo Gustavo Gómez convierte un penal tonto que hace Carlos Izquierdoz colocando el 2 a 1, resultado que todavía no le servía a los brasileños, que estuvieron a punto de convertir el tercer gol cuando le rebota a Miguel Borja y pasa el balón muy cerca del palo segundos después de haber ingresado. Pero las esperanzas se apagaron para los dirigidos por Luis Felipe Scolari cuando Darío Benedetto convierte el 2 a 2, siendo su tercer gol en la serie, lo que fue un golpe de K.O y ya no pudieron hacer más para conseguir el resultado que necesitaban.

El encuentro fue dirigido por el colombiano Wilmar Roldán, quien realizó un papel correcto, no tuvo que convivir con jugadas que generarán polémica. El VAR también tuvo un correcto papel, siendo bastantes minuciosos con todas las jugadas y evitando que se dieran injusticias que influyeran en el resultado final.

Habrá por lo menos 2 colombianos campeones, Juanfer Quintero y Borré por el lado de River y Villa, Cardona y Barrios por el lado de Boca, una grandísima noticia para nuestro fútbol. Por otra parte, Franco Armani disputará su segunda final de Libertadores, quien ya la supo ganar con Atlético Nacional en el 2016, será un actor fundamental en este partido por el hecho de que Boca Juniors no ha podido convertirle goles, lo que le da una pequeña ventaja a River de cara a la final.

La gran final iniciará el miércoles 7 de noviembre en La Bombonera y terminará el 28 de noviembre en el Monumental de Nuñez, siendo esta la última final que se disputa con el formato de doble partido, no se podía pedir una mejor despedida.

 

POR: SERGIO LEGARDA