Luego de cinco años de controversia, la Corte Internacional de Justicia de La Haya rechazó este lunes la demanda de Bolivia que buscaba obligar a Chile a negociar un acceso soberano al océano Pacífico.

Con 12 votos a favor y 3 en contra, el organismo internacional denegó todos los argumentos presentados por La Paz para el reclamo. «La República de Chile no contrajo la obligación legal de negociar un acceso soberano al océano Pacífico para el estado plurinacional de Bolivia», señaló el presidente de la corte, Abdulqawi Ahmed.

«Sin embargo, este fallo no debe interpretarse como algo que impida buscar una forma de entablar un diálogo sobre este asunto entre ambas naciones», sintetizó el juez.

Bolivia y Chile no han entablado relaciones diplomáticas formales desde 1978. Actualmente, Bolivia llega al Pacífico a través de los puertos chilenos de Arica y Antofagasta.

Desaprobación

 

Bolivia perdió el acceso al mar después de la  «Guerra del Pacífico» desarrollada entre 1879 y 1884, que libró contra su vecino Chile.

Por lo tanto, la estrategia de Bolivia, que había presentado la demanda en 2013, se basó en varios documentos firmados por los representantes de ambos gobiernos desde el final del conflicto, en el que también participó Perú.

Los más importantes fueron el Acuerdo de Paz firmado en 1904, así como un intercambio de documentos que ocurrió en 1951, titulado «Acuerdo de Charaña» de 1975, un memorando de 1961 del embajador chileno en La Paz, Manuel Trucco, y la «Declaración de Algarve» del año 2000.

De acuerdo a Bolivia, en el lenguaje expresado en los documentos mencionados se asume que Chile tenía un compromiso «legal» para negociar una salida y no lo había cumplido.

Cada uno de esos documentos fue mencionado en la lectura del fallo, a la vez que fueron desestimados por la Corte.

Fallo «Demoledor»

 

La sentencia supone un duro revés para Morales, que aspira a postularse a un cuarto mandato. Para el exministro de Defensa chileno, Andrés Allamand, el fallo puede ser «demoledor» para sus aspiraciones de reelección, ya que, a su juicio, es «el gran derrotado» interna y externamente.

El tema es altamente sensible en ambos países, que sólo tienen relaciones a nivel consular desde 1978 tras un fallido acercamiento. El domingo, la Iglesia Católica urgió a acatar el fallo con «paz y sensatez, espíritu constructivo y fraterno».

En suma, chilenos y bolivianos enfrentan todavía un segundo proceso en trámite en la CIJ, por el uso de las aguas del Silala. Para Chile, que presentó en 2016 la demanda, es un río internacional, mientras que Bolivia lo considera un manantial que le pertenece.

// Alexandra Santos