Manila, la capital de Filipinas, vive el confinamiento obligatorio por COVID-19 más largo y estricto del mundo. Más de 1,5 millones de habitantes de esa ciudad están en aislamiento desde el 15 de marzo.

A pesar de esto, la ciudad representa más del 50% de casos por COVID-19 en el país, considerado uno de los focos de la enfermedad en el suroriente asiático.

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el país dirigido por Rodrigo Duterte tiene 269 mil casos confirmados de COVID-19 y 4.663 muertes. La capital aporta a ese número 144 mil casos y 2.298 muertes.