De acuerdo con el servicio sobre cambio climático del programa europeo Copérnico, septiembre registró una temperatura promedio 0,05 ° C más alta, en comparación con la registrada el mismo mes del 2019.

El programa del servicio climático, además, indicó que el 2020 podría ser el año más cálido que se haya registrado a nivel mundial, superando a 2016. Esto, luego de que las temperaturas de septiembre eclipsaran los anteriores máximos y el hielo ártico iniciara una retirada de los mares que generalmente cubre.

Patrones climáticos como La Niña en el océano Pacífico, que no se observaba desde hace ocho años, podrían determinar si este año resulta ser el más cálido en los registros, según los investigadores.

En septiembre, las temperaturas superaron en 0,63 grados Celsius el promedio histórico de 30 años; y el Ártico siberiano y el sureste de Europa, en particular, fueron los que más sintieron los efectos del calentamiento provocados por el cambio climático. La extensión del hielo marino del Ártico alcanzó su segundo menor nivel en septiembre, continuando una rápida disminución, según los registros de los satélites que comenzaron a monitorear el hielo en 1979.

“Hubo una disminución inusualmente rápida en la extensión del hielo marino del Ártico durante junio y julio, en la misma región donde se registraron temperaturas superiores a la media”, dijo el director de Copernicus, Carlo Buontempo. “La combinación de temperaturas récord y bajo nivel de hielo marino en el Ártico en 2020 pone de manifiesto la importancia de un monitoreo más completo y mejor en una región que se está calentando más rápido que cualquier otro lugar del mundo”, agregó.

Por otra parte, y teniendo en cuenta que los últimos cinco años han sido los más cálidos de la historia, esta cifra acerca al planeta al techo de 1,5 °C, el objetivo del Acuerdo de París, en el cual, cerca de 200 Estados se comprometieron a reducir sus emisiones de gas de efecto invernadero, en busca mantener el calentamiento por debajo de 1,5 °C, o máximo 2 °C, para limitar el impacto de tormentas, sequías y otros fenómenos extremos cada vez más devastadores.

Las temperaturas récord de este año incluyeron una lectura en agosto de 54,4 grados Celsius en el Valle de la Muerte, sureste de Estados Unidos, posiblemente la más alta jamás registrada en el planeta. Los incendios forestales también han devastado Australia y regiones en el oeste de EE.UU., incluida California, donde la extensión quemada superó un récord de 1,6 millones de hectáreas, informó el domingo el Departamento de Bomberos del estado.