Imágenes satelitales analizadas por The New York Times revelan que el buque Skipper habría transmitido ubicación falsa mientras transportaba cerca de 1,9 millones de barriles de crudo.
El periódico The New York Times publicó un análisis en el que detalla que el petrolero Skipper, incautado por Estados Unidos frente a las costas de Venezuela, podría haber intentado ocultar su ubicación real mediante la transmisión de datos falsificados. Imágenes satelitales muestran que el buque, aparentemente sobrecargado, transportaba una cantidad cercana a 1,9 millones de barriles de petróleo.
Datos de la plataforma TankerTrackers.com indican que el Skipper ha realizado repetidos viajes a países sancionados como Irán y Venezuela durante los últimos dos años. Una fotografía tomada el 18 de noviembre lo ubica en la terminal petrolera José, en Venezuela, mientras su transpondedor reportaba una posición diferente, lo que refuerza la hipótesis de manipulación de ubicación.
La operación fue anunciada directamente por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien calificó al Skipper como “el petrolero más grande jamás incautado”. Según la fiscal general estadounidense, Pam Bondi, el buque había sido utilizado reiteradamente para transportar petróleo en violación de sanciones internacionales. Un video divulgado en X muestra a militares descendiendo de helicópteros para asegurar la embarcación.
De acuerdo con The New York Times, el Skipper navegaba con una falsa bandera y fue capturado por orden de un juez estadounidense debido a su vínculo con el contrabando de petróleo iraní. La incautación, según el diario, no estaría relacionada directamente con el Gobierno de Nicolás Maduro, aunque en esta ocasión transportaba crudo venezolano.
El régimen venezolano rechazó la acción y la calificó como un “robo descarado”, asegurando que denunciará el hecho como un “grave crimen internacional”. La incautación coincidió con la ceremonia del Premio Nobel de la Paz en Oslo, donde la opositora venezolana María Corina Machado fue homenajeada aunque no estuvo presente.
La Administración Trump ha intensificado la presión sobre Maduro, a quien acusa de encabezar una red internacional de narcotráfico conocida como el supuesto Cartel de los Soles, acusación que Caracas niega. Washington también afirma que Venezuela opera como un “régimen narcoterrorista” y ha desplegado una campaña militar sin precedentes en el Caribe y el Pacífico para interceptar embarcaciones vinculadas al tráfico de drogas. Esta ofensiva ha dejado al menos 87 muertos y una veintena de operaciones ejecutadas, apoyadas por el portaviones USS Gerald Ford.
Mientras Trump anunciaba la incautación del buque, Maduro encabezaba un acto político en Caracas, donde exigió el fin del “intervencionismo ilegal” de Estados Unidos en Venezuela y América Latina.











