Los niños desde muy temprana edad pueden estar expuestos a problemas alimenticios, como es el caso de los picky eater, término para denominar a los niños selectivos al comer, esta particularidad alimenticia se da producto a su edad, ya que, pasan por etapas de selectividad hacia ciertos alimentos.

Desde los 18 meses y el inicio de la edad preescolar, los niños empiezan a adquirir y desear independencia, por lo tanto seleccionan sus alimentos, según Silvia María Vergara Arregocés, psicóloga clínica “la selectividad alimentaria hace referencia a un niño que come poco y que consume un número de alimentos muy limitado, alrededor de solo 20 alimentos».

Los niños que sufren de selectividad alimenticia o «picky earte» comen muy poco, lloran y se perturban a la hora de la comida, rechazan muchas preparaciones, son reacios a probar alimentos o sabores nuevos, prefieren tomar líquido en vez de alimentos sólidos, y suelen comer apenas dos o tres bocados por cada comida.

Por ende, sufrir de este trastorno alimenticio puede provocar en los niños problemas de nutrición. “Se puede presentar un impacto nutricional, no solo por desnutrición, sino también puede presentarse cuadros de obesidad y sobrepeso hasta en el 30% de estos niños”, explica la psicóloga Vergara, ademas de un peso inferior a la norma, índice de masa magra bajo y crecimiento deficiente.

¿Cuáles son los factores que provocan que un niño sea «picky eart»?

Según la especialista Silvia Vergara, los factores que influyen para que un niño sea selectivo al comer son:

  1. Conductas parentales, refiriéndose a los padres que imponen dietas, que ejercen presión sobre sus hijos para comer o que no exponen a sus hijos a probar alimentos nuevos.
  2. Factores motrices. que están relacionados con procesos de masticación, buena postura y alimentación independiente con sus manos o cubiertos.
  3. Factores emocionales. niños que desarrollan conductas para evitar comer y desesperar a sus padres y relacionan la comida con regaños y gritos, esto puede ser causado por la ansiedad.
  4. Introducción tardía de sólidos. Inicio de la alimentación complementaria después de los 6 meses; igualmente, la poca variedad en alimentos, texturas y preparaciones en sus primeros años de vida, así como la ausencia de progresión para llegar a la dieta familiar.

por ende, es necesario realizar una intervención temprana y los padres deben mantenerse alerta y seguir las siguientes recomendaciones para evitar consecuencias más graves de salud.

  • Acudir a un especialista para  ser atendido por un equipo interdisciplinario.
  • No aplaudirles, alabarlos, ni darles premios por comer, ya que, lo harán por la retribución.
  • Familiarizar al niño con las buenas prácticas alimentarias desde temprana edad.
  • Realizar intercambios dietarios, de tal manera que el niño reciba variedad de alimentos.
  • Nunca regañarles si no come.
  • Eliminar distractores como juguetes, televisores, tabletas, entre otros.
  • No ofrecer postres como recompensa.