Cartagena volvió a destacarse dentro de la industria internacional del turismo de lujo tras conocerse los reconocimientos de Llaves Michelin 2026, una distinción que evalúa la calidad de la experiencia ofrecida por establecimientos hoteleros en diferentes destinos del mundo. En la selección correspondiente a Colombia fueron reconocidos 11 hoteles, de los cuales cinco están ubicados en Cartagena. Entre ellos sobresalen Casa San Agustín y Casa Pestagua, que cuentan con dos Llaves Michelin, una categoría otorgada a alojamientos considerados excepcionales. Los resultados, divulgados durante septiembre y destacados por ProColombia el 16 de octubre, ponen de relieve la relevancia que han adquirido la arquitectura patrimonial, el servicio personalizado y las experiencias de hospitalidad dentro de la oferta turística de la ciudad.
Uno de los principales acontecimientos de esta edición fue el ascenso de Casa San Agustín, que pasó de una a dos Llaves Michelin. El hotel funciona en tres casas coloniales restauradas dentro del Centro Histórico y cuenta con una propuesta de alojamiento que combina elementos patrimoniales, gastronomía, bienestar y espacios de descanso. Por su parte, Casa Pestagua mantuvo sus dos Llaves Michelin y continúa destacándose dentro del segmento de hoteles boutique. Este establecimiento ocupa una mansión del siglo XVIII y conserva características arquitectónicas vinculadas con la Cartagena colonial. Ambos alojamientos forman parte de un grupo reducido de establecimientos reconocidos con esta categoría en Colombia, junto a Cannúa Lodge, ubicado en Marinilla, Antioquia.
Los otros hoteles cartageneros reconocidos

La selección también incorporó al Four Seasons Hotel and Residences Cartagena y a Cinco Quintas Hotel Boutique, que recibieron su primera Llave Michelin durante 2026. El primero abrió sus puertas en abril y funciona en un conjunto de edificios históricos restaurados en Getsemaní, mientras que Cinco Quintas desarrolla su propuesta en una casa colonial del Centro Histórico, con una oferta de alojamiento orientada a la atención personalizada. A estos establecimientos se suma Sofitel Legend Santa Clara, ubicado en el barrio San Diego, que mantiene su reconocimiento de una Llave Michelin. De esta manera, Cartagena reúne hoteles que representan diferentes estilos de hospitalidad, desde grandes complejos de lujo hasta propiedades boutique de menor capacidad.
Es importante aclarar que las Llaves Michelin no son equivalentes a las estrellas que la misma guía otorga a restaurantes. Mientras las estrellas gastronómicas evalúan experiencias culinarias, las Llaves reconocen establecimientos de alojamiento considerando aspectos como arquitectura, diseño, servicio, carácter del hotel y experiencia general del huésped. La selección 2026 de Colombia estuvo integrada por tres establecimientos con dos Llaves y ocho con una Llave. Estos reconocimientos no significan que los hoteles distinguidos sean los únicos establecimientos de calidad del país, sino que forman parte de una evaluación específica realizada dentro del sistema internacional de la guía.
¿Qué representan estos premios para Cartagena?
La presencia de cinco hoteles cartageneros en esta selección fortalece la visibilidad internacional del destino entre viajeros que buscan experiencias de alojamiento especializadas. Este segmento suele mostrar interés por propuestas que integren patrimonio arquitectónico, gastronomía, bienestar, atención personalizada y actividades culturales. Para Cartagena, la distinción representa una oportunidad de promoción en mercados internacionales donde los visitantes consultan reconocimientos y referencias antes de elegir su hospedaje. También permite mostrar que la oferta turística de la ciudad va más allá de sus playas y monumentos, incorporando experiencias diseñadas alrededor de edificios históricos y servicios de alta gama.
El reconocimiento también evidencia la importancia de preservar el patrimonio arquitectónico como un elemento diferenciador de la industria hotelera. Muchos de los establecimientos distinguidos funcionan en inmuebles restaurados, donde la experiencia del visitante está relacionada directamente con la historia y la identidad de Cartagena. Sin embargo, el desarrollo del turismo de lujo debe convivir con otros modelos de alojamiento, incluidos hoteles tradicionales, hostales y pequeños emprendimientos. La diversidad resulta fundamental para que la ciudad continúe recibiendo viajeros con diferentes presupuestos e intereses. Con cinco hoteles distinguidos, Cartagena consolida su presencia en una selección internacional que puede contribuir a fortalecer su posicionamiento como destino de hospitalidad, patrimonio y experiencias culturales.










