La Embajada de Estados Unidos en Colombia destacó la cooperación entre ambos países tras la incautación de 7,6 toneladas de cocaína en el puerto de Cartagena. De acuerdo con la información divulgada por las autoridades, se trata del mayor decomiso de esta droga registrado en esa terminal portuaria durante los últimos 10 años.
El operativo fue realizado por la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional, como parte de la Estrategia Esmeralda, una iniciativa orientada a fortalecer las acciones contra el tráfico de drogas y las organizaciones criminales que utilizan los puertos colombianos para enviar cargamentos al exterior.
Según el reporte oficial, la cocaína estaba oculta entre un cargamento de panela pulverizada. La mercancía tenía como destino final Países Bajos, en Europa. El hallazgo se produjo durante las labores de inspección y control que se adelantan en el puerto de Cartagena, uno de los principales puntos de salida de productos colombianos hacia mercados internacionales.
La Embajada de Estados Unidos señaló que la operación fue posible gracias a varias semanas de intercambio de información de inteligencia entre la Administración para el Control de Drogas de ese país, conocida como DEA, y las autoridades colombianas. Esta cooperación permitió identificar el cargamento y coordinar las acciones necesarias para evitar que la droga llegara a su destino.
En un mensaje publicado el 20 de octubre en la red social X, la representación diplomática estadounidense resaltó el resultado de la operación y afirmó que el decomiso demuestra la importancia del trabajo conjunto entre Colombia y Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico.
Las autoridades colombianas calcularon que la incautación evitó la circulación de aproximadamente 19 millones de dosis de cocaína. También estimaron que el golpe económico para las organizaciones criminales supera los 42.000 millones de pesos, aunque el valor puede variar según el mercado y el país de destino.
El decomiso se suma a otras operaciones realizadas en puertos, aeropuertos y zonas fronterizas del país. Estos puntos son utilizados por las redes del narcotráfico para ocultar cargamentos en productos legales, contenedores y mercancías de exportación.
La Policía Nacional ha advertido que las organizaciones criminales recurren cada vez más a métodos de ocultamiento para intentar evadir los controles. Por esa razón, las autoridades han reforzado el uso de escáneres, equipos especializados, análisis de riesgo y cooperación internacional.
Además de impedir la llegada de la droga a Europa, la incautación busca afectar las finanzas de las estructuras dedicadas a la producción, transporte y comercialización de cocaína. Sin embargo, las autoridades han insistido en que estos resultados deben complementarse con investigaciones judiciales que permitan identificar a los responsables del envío y establecer la ruta completa del cargamento.
El caso evidencia el papel estratégico de Cartagena en el comercio exterior colombiano y, al mismo tiempo, los desafíos que enfrentan las autoridades para controlar el uso de las cadenas legales de exportación por parte de las redes criminales. La investigación continuará para determinar quiénes participaron en la operación y qué organizaciones estarían detrás del cargamento.











