En Cartagena el sol puede ocultarse, pero eso no significa que el calor desaparezca. Para quienes viven en la ciudad —y también para quienes llegan por primera vez— es común sentir que incluso durante la noche el ambiente sigue siendo caliente y húmedo. La explicación está en una combinación de factores: su ubicación en el Caribe, la elevada humedad, las temperaturas mínimas relativamente altas y la influencia permanente del mar.
Las cifras ayudan a entenderlo. Las normales climáticas utilizadas por el Ideam para Cartagena ubican las temperaturas máximas habituales alrededor de los 31 y 32 °C, mientras que las mínimas suelen mantenerse entre aproximadamente 24 y 26 °C durante prácticamente todo el año. Es decir, aun en las horas consideradas más frescas, el termómetro difícilmente desciende a niveles que permitan sentir una noche realmente fría.
En Cartagena el sol puede ocultarse, pero eso no significa que el calor desaparezca. Para quienes viven en la ciudad —y también para quienes llegan por primera vez— es común sentir que incluso durante la noche el ambiente sigue siendo caliente y húmedo. La explicación está en una combinación de factores: su ubicación en el Caribe, la elevada humedad, las temperaturas mínimas relativamente altas y la influencia permanente del mar.
Las cifras ayudan a entenderlo. Las normales climáticas utilizadas por el Ideam para Cartagena ubican las temperaturas máximas habituales alrededor de los 31 y 32 °C, mientras que las mínimas suelen mantenerse entre aproximadamente 24 y 26 °C durante prácticamente todo el año. Es decir, aun en las horas consideradas más frescas, el termómetro difícilmente desciende a niveles que permitan sentir una noche realmente fría. Ideam
La humedad hace que el cuerpo sienta todavía más calor
La temperatura es apenas una parte de la explicación. Cartagena registra una humedad relativa media cercana al 80 %, de acuerdo con información climatológica asociada a la estación del aeropuerto Rafael Núñez. En meses lluviosos como septiembre, octubre y noviembre, los promedios pueden estar alrededor del 82 %. Observatorio EPACartagena
Esta humedad elevada dificulta que el sudor se evapore rápidamente. Como la evaporación es uno de los mecanismos que utiliza el cuerpo para enfriarse, una atmósfera cargada de humedad puede hacer que una temperatura de 27 o 28 °C durante la noche resulte mucho más incómoda de lo que indica el termómetro.
La cercanía del mar Caribe también influye. Las grandes masas de agua cambian de temperatura más lentamente que la superficie terrestre y ayudan a reducir las variaciones bruscas entre el día y la noche. En Cartagena, la temperatura del mar permanece especialmente elevada durante buena parte del año y supera en promedio los 29 °C entre finales de mayo y noviembre, según registros climáticos recopilados para la ciudad. Weather Spark
Por eso, a diferencia de ciudades interiores donde una tarde calurosa puede terminar en una madrugada mucho más fresca, Cartagena conserva buena parte de ese calor durante varias horas después de la puesta del sol.
El calor reciente también está dejando señales
El fenómeno no se limita a una percepción cotidiana. El Ideam reportó en agosto de 2026 condiciones compatibles con una ola de calor meteorológica en amplias zonas del Caribe colombiano y mencionó expresamente a Cartagena entre los territorios donde se registraron temperaturas máximas superiores a los valores climatológicos de referencia 1991-2020 durante varios días consecutivos. Ideam
Además, el organismo informó a comienzos de 2026 que 2025 estuvo entre los años más cálidos registrados a escala global y recordó que los últimos once años han sido los más cálidos desde que existen mediciones instrumentales.
Esto no significa que todas las noches cartageneras sean cada vez más calientes de manera uniforme, pero sí confirma que el calentamiento global está ocurriendo sobre una ciudad que, por sus propias características climáticas, ya parte de temperaturas altas.
Los datos históricos del Ideam también muestran que las temperaturas mínimas en el litoral central colombiano han presentado una tendencia creciente. En análisis realizados sobre registros de 1971 a 2010, el organismo calculó un aumento promedio aproximado de 0,19 °C por década en las temperaturas mínimas de esa zona.
Así que cuando un cartagenero dice que “ni de noche refresca”, hay bastante ciencia detrás de la expresión: temperaturas mínimas altas, humedad cercana al 80 %, agua del Caribe cálida y una tendencia climática global que favorece episodios de calor más notorios.











