Cartagena no solo se caracteriza por sus playas, su historia y su arquitectura. La relación de la ciudad con el mar Caribe también se refleja en su gastronomía, donde el pescado ocupa un lugar importante en restaurantes, plazas de mercado y hogares cartageneros.
El tradicional pescado frito acompañado de arroz con coco, patacones y ensalada es una de las preparaciones más reconocidas de la cocina local. Sin embargo, detrás de este plato existe una amplia variedad de especies que pueden encontrarse en el Caribe y que históricamente han formado parte de la actividad pesquera y comercial de la región.
Entre ellas aparecen el pargo, la corvina, la lisa, diferentes tipos de mojarra y distintas especies de mero. Parques Nacionales destaca precisamente al pargo, el mero y la mojarra entre los peces de importancia comercial presentes en el Parque Nacional Natural Corales del Rosario y de San Bernardo.
Pargo, uno de los conocidos de la mesa caribeña
El pargo es uno de los nombres más relacionados con la gastronomía del Caribe colombiano. Su carne es utilizada en diferentes preparaciones y puede encontrarse entero, frito, asado o acompañado de los ingredientes tradicionales de la cocina costeña.
Además de su presencia gastronómica, el pargo hace parte de las especies de interés pesquero en el Caribe colombiano. La Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca también lo incluye entre los recursos comercializados y aprovechados dentro de la actividad pesquera del país.
Corvina, apreciada por su carne
Otro de los pescados conocidos por los consumidores es la corvina, caracterizada por una carne que suele ser utilizada en filetes, frituras y otras preparaciones.
Datos recopilados por la AUNAP sobre comercialización de productos pesqueros incluyen a la corvina entre las especies de importancia comercial, junto con pescados como el pargo, el mero, el róbalo y la sierra.
Mojarra, habitual en platos de pescado frito
La mojarra también tiene una presencia importante dentro del consumo de pescado. Es común verla servida entera y frita, acompañada de arroz con coco, patacón o ensalada.
Aunque bajo el nombre de mojarra se comercializan diferentes especies y productos de origen marino o de cultivo, sigue siendo uno de los nombres más reconocibles para quienes buscan pescado en restaurantes y mercados.
La propia AUNAP ha señalado a la mojarra entre los productos pesqueros de alta comercialización en Colombia, especialmente durante temporadas en las que aumenta el consumo de pescado.
Lisa, otro pescado conocido en las zonas costeras
La lisa habita principalmente ambientes costeros y estuarinos y también ha formado parte tradicionalmente de la pesca artesanal.
Puede consumirse frita o preparada de diferentes maneras dependiendo de la zona y de las costumbres de cada familia. La especie también aparece en registros de recursos capturados por pescadores artesanales en Colombia.
¿Y el mero?
El mero es otro pescado ampliamente conocido y valorado por su carne. Sin embargo, en este caso es importante hacer una distinción: no todos los meros tienen la misma situación de conservación.
Una de las especies que requiere especial atención es el mero guasa (Epinephelus itajara), considerado en Colombia como una especie en peligro crítico. Su crecimiento lento, longevidad y reproducción tardía la hacen especialmente vulnerable a la explotación pesquera.
Por esta razón, aunque la palabra “mero” sea frecuente en mercados y restaurantes, los consumidores deben tener en cuenta qué especie están comprando y verificar su procedencia. La AUNAP incluye actualmente al mero guasa entre las especies del Caribe con alta afectación poblacional que requieren medidas especiales de manejo.
Otros pescados presentes en la gastronomía del Caribe
La variedad no termina allí. En la región Caribe también se comercializan o consumen especies como róbalo, sierra, cojinúa y lebranche, entre otras, dependiendo de la temporada, la disponibilidad y las capturas de los pescadores.
Investigaciones relacionadas con la actividad pesquera han identificado precisamente pescados como róbalo, mero, corvina, pargo, lebranche y cojinúa dentro de la oferta de productos marinos utilizada por establecimientos gastronómicos.
En Cartagena, esta diversidad permite que el pescado llegue a la mesa de distintas formas: entero y frito, en filetes, sopas, arroces, sudados o preparaciones más elaboradas en restaurantes.
El pescado sigue ganando espacio en la alimentación
El consumo de pescado también ha venido creciendo en Colombia. De acuerdo con cifras divulgadas por la AUNAP en marzo de 2026, el consumo per cápita pasó de 5,3 kilogramos a 11,4 kilogramos durante la última década.
En una ciudad costera como Cartagena, el pescado además está estrechamente relacionado con el trabajo de comunidades de pescadores artesanales y con una tradición gastronómica que ha pasado de generación en generación.
Pargo, corvina, mojarra y lisa son apenas algunos de los nombres que hacen parte de esa relación entre el mar y la mesa cartagenera. Sin embargo, conocer qué pescado se está consumiendo, su procedencia y las restricciones existentes también resulta fundamental para proteger las especies y garantizar que esta tradición pueda mantenerse en el tiempo.










