Las Salinas Grandes, ubicadas entre las provincias de Jujuy y Salta, conforman uno de los paisajes naturales más impresionantes del norte argentino. Este inmenso manto blanco, situado a unos 3.450 metros sobre el nivel del mar, suele ser presentado en recorridos turísticos como el segundo salar más grande de Sudamérica, aunque las fuentes oficiales lo destacan principalmente como una de las siete maravillas naturales de Argentina.

El acceso se realiza por la Ruta Nacional 52, aproximadamente a 65 kilómetros de Purmamarca y 130 kilómetros de San Salvador de Jujuy. Para llegar, los visitantes atraviesan la imponente Cuesta de Lipán, cuyo punto más elevado alcanza los 4.170 metros, antes de encontrarse con una extensa superficie de sal que parece unirse con el cielo en el horizonte.
Además de su atractivo paisajístico, las Salinas Grandes son un territorio de trabajo, tradición e identidad para las comunidades originarias de la zona. Allí se desarrolla la extracción artesanal de sal mediante piletones, raspado de la superficie y elaboración de bloques y figuras, prácticas transmitidas durante generaciones y estrechamente vinculadas con el respeto por la tierra y la Pachamama.

Waldemar Lamas Alancai.
Guía de las Salidas Grandes
Este escenario natural ofrece a los viajeros una experiencia difícil de encontrar en otro lugar: caminar sobre un desierto blanco, observar los piletones de tonos turquesa y conocer directamente las costumbres de sus comunidades. Las Salinas Grandes esperan a turistas de Argentina y de todo el mundo para descubrir un paisaje extraordinario que combina naturaleza, cultura ancestral y la inmensidad de la Puna.











