La región de Cajamarca, al norte del Perú, continúa posicionándose como uno de los destinos emergentes más atractivos del turismo latinoamericano, combinando historia, naturaleza, arquitectura colonial, turismo de salud y una riqueza cultural que marcó el inicio de uno de los episodios más importantes de América: el encuentro entre el mundo inca y el español.
“En Cajamarca ocurrió un suceso de resonancia mundial. Aquí se encontraron por primera vez Atahualpa y Pizarro, América y Europa. Es aquí donde inicia el proceso del mestizaje”, aseguró Giovanna Gómez Vargas, presidenta de la Cámara Regional de Turismo de Cajamarca, durante actividades realizadas en el marco de Perú Travel Mart. La dirigente destacó que la región conserva escenarios históricos únicos como el emblemático Cuarto del Rescate, considerado el lugar donde el inca Atahualpa permaneció prisionero y donde, según la historia, ofreció llenar una habitación de oro y dos de plata para recuperar su libertad.
Además de su enorme carga histórica, Cajamarca ofrece atractivos turísticos como las famosas aguas termales de Baños del Inca, que brotan del subsuelo a temperaturas cercanas a los 76 grados centígrados y son reconocidas por su enfoque de turismo de bienestar y salud. A esto se suman sitios arqueológicos como las Ventanillas de Otuzco, Cumbemayo y Cunturhuasi, donde se encuentra el oro más antiguo del Perú—, así como iglesias coloniales, paisajes andinos, observación de aves y una variada gastronomía regional. “Tenemos un clima saludable, paisajes hermosos y una población muy hospitalaria”, afirmó Gómez Vargas.
Por su parte, Cecilia Ocharán, gerenta de eventos de Perú Travel Mart de Canatur, explicó que el Fan Trip desarrollado en Cajamarca permitió mostrar el potencial turístico y hotelero de la región a operadores y medios invitados. Durante el recorrido se visitaron atractivos emblemáticos y hoteles como La Ensenada, Laguna Seca y Casa Hacienda Boutique. “Hoy podemos decir que Cajamarca es una joya turística escondida del Perú”, expresó. La región se encuentra a solo 45 minutos en vuelo desde Lima y busca consolidarse como uno de los destinos más completos para viajeros interesados en historia, cultura, naturaleza y experiencias auténticas.











