El presidente Gustavo Petro anunció este lunes, durante un consejo de ministros, que las Entidades Promotoras de Salud (EPS) que se encuentren en quiebra deberán ser liquidadas como parte de una medida para enfrentar la crisis del sistema de salud en Colombia.
El mandatario fue enfático en que el Estado no continuará destinando recursos para sostener a estas entidades, al considerar que ello podría comprometer la estabilidad fiscal del país. Según explicó, la decisión se da luego de que el Congreso no aprobara la reforma a la salud impulsada por su Gobierno.
Petro también señaló que, en su criterio, tanto el Legislativo como las altas cortes han dificultado la implementación de soluciones estructurales para el sistema, lo que obligó a tomar esta determinación como última alternativa.
Una medida con alto impacto en los usuarios
La eventual liquidación de las EPS en crisis podría afectar a cerca de 25 millones de afiliados en todo el país, en un intento del Gobierno por reorganizar el sistema de salud y responder a los problemas financieros que enfrentan varias de estas entidades.
En ese contexto, el presidente descartó la posibilidad de asumir con recursos públicos la deuda acumulada del sector, que se estima en alrededor de 50 billones de pesos.
Uno de los factores que influyó en esta decisión fue la suspensión provisional de un decreto del Gobierno por parte del Tribunal Administrativo de Antioquia, el cual buscaba reorganizar territorialmente el sistema y permitir el traslado de usuarios entre EPS.
El papel de la Nueva EPS
Dentro de las medidas anunciadas, el mandatario indicó que la Nueva EPS pasará a estar bajo la dirección de los ministerios de Salud y Hacienda.
Además, el Gobierno se comprometió a saldar las deudas pendientes con esta entidad, en la que el Estado tiene participación, mediante un proceso que deberá tramitarse a través del CONFIS.
Petro también planteó que la Nueva EPS implemente mecanismos como la subasta de medicamentos con el fin de reducir costos y mejorar la eficiencia del sistema.
Advertencias desde el sector salud
La decisión ha generado preocupación entre expertos. El exministro de Salud Augusto Galán calificó la medida como riesgosa y cuestionó la capacidad del sistema para absorber a los millones de usuarios que quedarían sin asegurador.
Según explicó, no existe claridad sobre a dónde serían trasladados estos pacientes ni si entidades como la Nueva EPS podrían asumir un aumento masivo de afiliados en un corto periodo de tiempo.
Galán advirtió que la medida podría derivar en un colapso operativo del sistema de salud, con posibles consecuencias como interrupciones en tratamientos, dificultades en la entrega de medicamentos y problemas en la continuidad de la atención médica.
Un nuevo intento de reforma
En medio de este panorama, el presidente también anunció que el próximo 20 de julio presentará nuevamente una reforma tributaria, lo que evidencia que su Gobierno continuará impulsando cambios estructurales pese a los obstáculos políticos.
La decisión sobre las EPS marca un nuevo capítulo en el debate sobre el futuro del sistema de salud en Colombia, que sigue siendo uno de los temas más sensibles de la agenda nacional.











