El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, aseguró que su homólogo ruso, Vladimir Putin, ya dio inicio a lo que considera una Tercera Guerra Mundial y sostuvo que la única manera de detenerlo es mediante una mayor presión militar y económica.
En una entrevista concedida a la BBC, difundida cuando se cumplen cuatro años del inicio de la invasión rusa, Zelenski afirmó que el mandatario ruso busca expandir su dominio territorial y cambiar el modo de vida elegido por otros pueblos. “La pregunta no es si empezó la guerra, sino hasta dónde podrá avanzar y cómo detenerlo”, expresó.
El jefe de Estado ucraniano rechazó la posibilidad de aceptar un alto el fuego en los términos propuestos por Moscú, que implicarían la cesión de amplias zonas del este y sur del país, incluidas partes de Donetsk, Jersón y Zaporiyia. Según Zelenski, renunciar a estos territorios significaría abandonar a cientos de miles de ciudadanos y generar una profunda fractura interna.
Advirtió además que una eventual concesión solo daría un respiro temporal a Rusia y permitiría a Putin reorganizarse para continuar el conflicto en el futuro. “Nuestros aliados creen que podría tardar entre tres y cinco años en rearmarse; yo pienso que podría hacerlo en menos tiempo”, afirmó.
Zelenski insistió en que frenar a Rusia no es solo una defensa nacional, sino una medida para evitar que el conflicto se extienda a otros países. “Rusia quiere imponer al mundo un estilo de vida distinto y cambiar la vida que la gente ha elegido”, señaló.
Las declaraciones se produjeron después de una nueva oleada de ataques rusos con misiles y drones en varias ciudades ucranianas. De acuerdo con el mandatario, cerca de 50 misiles y 300 drones impactaron infraestructuras energéticas, ferroviarias y edificios residenciales.
En Kiev, periodistas de la AFP reportaron explosiones durante la madrugada tras activarse la alerta aérea. Las autoridades informaron que al menos una persona murió y decenas resultaron heridas, entre ellas varios niños.
Rusia, por su parte, aseguró haber interceptado más de 70 drones ucranianos sobre distintas regiones, incluida Moscú. En la región fronteriza de Bélgorod se reportó la muerte de dos civiles tras un ataque con drones.
Durante la noche también se registraron explosiones en Leópolis, cerca de la frontera con Polonia, donde una policía murió y al menos 15 personas resultaron heridas en comercios del centro. Las autoridades calificaron el hecho como un posible acto terrorista y anunciaron la detención de una sospechosa.
Zelenski afirmó que Ucrania no está perdiendo la guerra y que el desafío actual es transformarla en una victoria definitiva. Mientras tanto, continúan los contactos diplomáticos entre Kiev, Moscú y Washington, sin avances significativos.
Para el próximo 24 de febrero, cuando el conflicto entre en su quinto año, el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro británico Keir Starmer encabezarán una reunión virtual de países aliados en apoyo a Ucrania.











