Ana María Ramírez Cetina era ingeniera biomédica y se había mudado a Estados Unidos con su mamá en busca de mejores oportunidades. Su hermana, Angie, contó a Caracol Radio que, ante las dificultades para homologar su título, la joven de 23 años buscó trabajo y empezó a cuidar a Emma y Charlie, de cuatro y dos años, en Aspen, Colorado.
Antes de abordar el jet rumbo a Bahamas, Ana María hizo una videollamada con su hermana desde el aeropuerto. Estaba con los niños y le envió una foto del avión. Angie le mandó un video de su hijo y Ana María le dijo que lo vería al aterrizar. Esa fue la última vez que hablaron. Los familiares de las víctimas recordaron a la joven por el cariño con el que cuidaba a los pequeños y dijeron que la consideraban parte de la familia.
El Learjet 60 había despegado de Austin, Texas, con destino a North Eleuthera, en Bahamas. La tripulación reportó turbulencia y formación de hielo antes de declarar una emergencia. El avión cayó el domingo 1 de noviembre en una zona residencial del condado de Palm Beach, en Florida. Murieron las nueve personas que iban a bordo. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos mantiene abierta la investigación para establecer la causa del accidente.











