Por Jailene Blanquicett

El reinado de la independencia de Cartagena es un concurso de belleza que se realiza en el marco de las Fiestas de la Independencia de Cartagena de Indias, cada año en el mes de noviembre. 

El objetivo de este es integrar a los barrios periféricos y corregimientos de la ciudad, a través de la participación de las candidatas que se postulan y así resaltar los valores y belleza de una joven cartagenera. Para poder hacer parte de este certamen, es importante diligenciar con tiempo los formularios que suministra la entidad encargada (Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena de Indias –IPCC) y cumplir con determinados requisitos y documentos que la misma requiere.

Durante el proceso de inscripción y elección de las candidatas se les solicita la creación de un proyecto socio-cultural para el bienestar de su comunidad. Estos pueden ser: trabajos en pro del medio ambiente, con madres cabeza de hogar, ancianos, niños, entre otros.

Una vez estén participando por ser la reina de la independencia, las candidatas deben manejar un conjunto de cualidades que, con reunir la mayor cantidad de estas, se amplía su posibilidad de ser la nueva ganadora. Junto a esto, tienen algunos compromisos estipulados por el reglamento del concurso, donde se comprometen a estar entregadas y promover las festividades novembrinas durante el tiempo de su candidatura y reinado.

Ahora bien, en este texto tengo como objetivo mostrar cómo la semiótica y el entorno influye en nuestra vida cotidiana, de la misma forma como se ve reflejado en el Reinado de la Independencia de Cartagena de indias, dentro de las Fiestas de la Independencia.

Teniendo claro que los barrios populares en Cartagena cuentan con múltiples problemáticas sociales y culturales, es importante evidenciar el contraste que existe entre las reinas de independencia de la ciudad y los barrios que representan durante su coronación. 

 En este caso, lo particular de este tema tan amplio es la forma en que se está llevando a cabo el reinado en cuanto a las candidatas y sus barrios. Lo que pretendo cuestionar es el objetivo del certamen, si realmente se cumplen sus metas o simplemente son generalidades que quedan sobre la mesa. Porque, si bien, durante su candidatura y en el marco de las fiestas, las reinas deben poner en práctica sus proyectos socio-culturales propuestos, además de asistir impecables a los eventos.

Durante una corta entrevista con Aura Hernández, ex candidata representante del barrio Zaragocilla pudimos encontrar que, en su caso, le tocó ser muy creativa con la puesta en marcha de su proyecto ambiental, ya que no contaba con recursos suficientes para financiar las problemáticas latentes de su comunidad. Es esa una de las posibles causas por las cuales las candidatas no hacen mayor trabajo por sus barrios. Es importante tener en cuenta que son pocos los recursos económicos con que cuentan las jóvenes, al igual que son pocos los que reciben por parte de la entidad organizadora.

Teniendo en cuenta lo anterior es posible ponernos en cuestión: ¿realmente el objetivo del reinado es incluir y promover el bienestar socio-cultural de los barrios periféricos? Desde la semiótica, podemos decir que se presenta una ironía, al notar que este se realiza en beneficio de las comunidades, pero que no trasciende más allá de desfiles, trajes lujosos, folclor y representaciones artísticas durante esta época del año. ¿Qué sucede con las problemáticas y los proyectos, luego de que se elige una representante y finaliza el concurso? ¿realmente están siendo elaborados con fin de ayudar a una comunidad? ¿es la ausencia de recursos económicos lo que evidencia el contraste entre las reinas y su ‘reino’? 

Sintetizando toda la información, “el reino de las reinas” es un proyecto fotográfico que pretende transmitir, por medio de una micro narrativa visual, este desequilibrio social y cultural, representándolo con los elementos claves en cuestión: Las candidatas del reinado y sus barrios que representan. 

A través de esta propuesta se busca reivindicar a las candidatas, quienes están siendo instrumento del reinado de belleza, ya que muchas de estas, al igual que las comunidades y sus proyectos no ejecutados, pasan por el reinado de manera superficial, debido a que, algunas comunidades no cuentan con agua potable, luz eléctrica o alcantarillado, pero sí suelen contar con una reina que los represente ante las cámaras durante las fiestas de independencia que se llevan a cabo cada noviembre ¿se tiene en cuenta la realidad socio-económica que se vive en los barrios populares de la ciudad? evidentemente, no.