Después de los comicios del 11 de marzo, y con los resultados de “La gran encuesta”, mucho se ha hablado de la necesaria coalición entre los candidatos de la izquierda Sergio Fajardo, Humberto de la Calle y Gustavo Petro como alternativa para evitar la victoria de la Derecha, especialmente del candidato por el Centro Democrático, Iván Duque, quién en la gran encuesta lidero la opción de voto con una amplia diferencia en relación a sus oponentes.

Sin embargo, y más allá de las diferencias ideológicas entre los candidatos de la izquierda; la Coalición Colombia  de Fajardo  es de centro-izquierda con su apuesta por la educación, la  modernización del campo  y la inclusión social. En la misma línea está De la Calle con su propuesta de paz e inclusión y Petro se ubica un poco más a la izquierda con su proyecto de equidad social, uso de energías limpias, reconocimiento de la diversidad y rechazo del modelo económico extractivista; una posible coalición entre ellos, contribuiría a la inminente victoria de Duque.

La razón es sencilla: en Colombia hay más ‘antipetristas’ que ‘antiuribistas. Y es que, aunque duela admitirlo, la falacia del Castrochavismo ha mermado en el colectivo de la sociedad colombiana a tal punto que, por temor a convertirse en una ‘segunda Venezuela’, una gran mayoría estaría dispuesta a votar por cualquier candidato que evite la materialización de tal amenza y en esa carrera, Iván Duque lleva ventaja, pues se ha autoproclamado como el “mesías de la democracia en Colombia”. Es el viejo adagio de “voto por este candidato para que no gane el otro”

Es por ese motivo qué cualquier alianza en la que figure Petro, arrojaría como resultado la victoria de la derecha, aunque de quedar en segunda vuelta Duque y un candidato distinto a Petro, el primero perdería, pero ese es otro tema. Por lo pronto, bien ha hecho Fajardo al negarse a una posible coalición con Petro, mientras avanzan las conversaciones con Humberto de la Calle.