“La mujer del César no sólo debe ser honrada, sino parecerlo”. Julio César
Por Álvaro Morales de León
No ha sido de buen recibo que el designado exalcalde de Cartagena, Pedrito Pereira Caballero, aceptara vincularse como Contralor Delegado desde el día 6 de abril de 2021 a la Contraloría General de la República.
El exalcalde Pedrito Pereira, desde la fecha mencionada, y a escasos año y tres meses de haber dejado la alcaldía asumió en propiedad como empleado público del ente fiscalizador en el cargo de Contralor Delegado Intersectorial en el grupo interno de trabajo para la responsabilidad fiscal, en la ciudad de Bogotá, según consta en certificación expedida el 4 de noviembre por la Dirección de Talento Humano del ente de control fiscal.
Pedrito, para muchos, con poca seriedad, sin recato alguno y de manera poco ética aceptó y asumió dicho cargo público máxime cuando su encargo como mandatario lo finalizó en medio de una escandalosa polémica sobre la controvertida adjudicación que hizo a la firma KMA Construcciones S.A.S para que bajo el modelo de APP construyera el megaproyecto conocido como “Corredor Portuario” y la Quinta Avenida de Manga, y cuya cuestionada adjudicación se encuentra bajo investigación fiscal por la Contraloría General de la República, la entidad de la cual, ahora, Pedrito, el exalcalde, es Contralor Delegado.
Es poco serio que el exalcalde Pereira, cuestionado por haber efectuado dicha adjudicación a escasos 15 días de finalizar su gobierno también haya tenido en poco el clamor ciudadano y validara la inclusión de dos nuevos peajes en tal Proyecto que sumados a los cuatro existentes, los del controvertido René Osorio, el de la Concesión Vial de Cartagena, constituyeran un total de seis que cobrando durante 30 años recuperarían la inversión.
La protesta e inconformidad ciudadana y las denuncias contra el entonces alcalde de Cartagena Pereira Caballero también alcanzaron para rechazarle lo que para muchos parece ser el beneficio que por valorización recibirían predios que se dice son propiedad de familiares suyos y los cuales se encuentran en el trazado de tal megaobra, “Corredor Portuario”.
Si contextualizamos la insensata aceptación y la falta de seriedad que tuvo el exalcalde Pedrito Pereira de un cargo en la Contraloría General al poco tiempo de dejar su mandato y con quejas y denuncias en su contra en este ente de control fiscal, entenderemos las razones que tuvo el emperador Julio César cuando refiriéndose a unas andanzas no muy aceptables e impuras de su esposa Pompeya, muy molesto le dijo a quienes la defendían y le pedían que no se divorciara, que “La mujer del César no sólo debe ser honrada, sino parecerlo”; y nos sirve para decirle a Pedrito, “Pedrito, ponte serio”.
Pero a los Concejales de Cartagena, sin título de Honorables, también hay que decirles que se pongan serios, que ya basta, que respeten la institucionalidad, pero sobre todo a la ciudadanía, y que por favor abandonen el pandemonio en que han convertido desde hace varios años la escogencia del que, como titular y en propiedad, deba asumir como Contralor Distrital de Cartagena.
Da vergüenza que los Concejales de Cartagena, los del periodo pasado y los actuales, hayan permitido que el señor Freddy Quintero hubiera ejercido y devengado de manera irregular por 49 meses como Contralor Distrital encargado muy a pesar que la Ley 909 de 2004 en su artículo 24 no lo establezca así.
Dice la norma legal que en caso de vacancia definitiva, como la que ocurrió con la salida de Nubia Fontalvo de la Contraloría, el encargo sería hasta por el termino de tres meses, prorrogables sólo hasta por tres meses más, para proceder posteriormente a la provisión definitiva del cargo; o sea, que el señor Quintero estuvo de manera irregular ejerciendo y devengando como Contralor Distrital por 43 meses, o sea, por 3.5 años de manera irregular.
Finalmente, solo nos queda exigirle al hoy Contralor Delegado, Pedrito Pereira, a los Concejales de Cartagena y al ex contralor distrital, Freddy Quintero, que por favor, se pongan serios.
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