El cartagenero Óscar Torres Yarzagaray se ha consolidado como una de las figuras clave en el desarrollo de infraestructura vial en Colombia, al liderar el avance del proyecto El Estanquillo–Popayán, considerado uno de los corredores estratégicos más importantes del país. La iniciativa avanza luego de que la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) recibiera una oferta dentro del proceso de licitación para la APP de Iniciativa Pública, con una inversión estimada de $8,82 billones entre Capex y Opex.
Un proyecto clave para la conectividad y el desarrollo regional
El corredor vial El Estanquillo–Popayán busca mejorar significativamente la conectividad entre los departamentos del Valle del Cauca, Cauca, Nariño y Putumayo, fortaleciendo el transporte de pasajeros y carga, y dinamizando la economía del suroccidente colombiano. Este proyecto responde al compromiso del presidente Gustavo Petro con las regiones históricamente rezagadas en materia de infraestructura vial.
La propuesta fue presentada por la Estructura Plural ERG Vías Ciudad Blanca, conformada por ERG Compañía de Infraestructura y Desarrollos SAS (90 %) y MIA Grupo Empresarial SAS (10 %), durante la audiencia de cierre realizada en la sede de la ANI. Actualmente, la oferta se encuentra en etapa de evaluación técnica, financiera y jurídica por parte de la entidad.
Generación de empleo y beneficios sociales
De acuerdo con la ANI, el proyecto El Estanquillo–Popayán podría generar más de 150 mil empleos directos e indirectos durante sus distintas fases, y beneficiar de manera directa a cerca de un millón de personas. La obra contempla no solo la construcción y mejoramiento del corredor, sino también la financiación, estudios y diseños definitivos, gestión ambiental, predial y social, así como la operación y mantenimiento de la vía.
La audiencia de adjudicación está programada para el 5 de marzo de 2026, fecha en la que se definirá el concesionario encargado de ejecutar uno de los proyectos viales más ambiciosos del país. Con este avance, Óscar Torres Yarzagaray refuerza el papel del liderazgo cartagenero en el desarrollo de obras estratégicas para Colombia.











