Lo que comenzó como una iniciativa para ayudar a emprendedores cartageneros se convirtió en Let Her Pitch, una empresa que impulsa el crecimiento de negocios en Colombia y México mediante estrategias comerciales, tecnología y acceso a financiación.
Laura Isabella De Rosa, cartagenera criada en el tradicional barrio Manga, es cofundadora y Head de Consultoría de Let Her Pitch, firma que lidera junto a su socia Carolina Arango y un equipo especializado en transformar ideas de negocio en empresas más competitivas.
Su historia comenzó en 2017, cuando varios emprendedores empezaron a contactarla por redes sociales para solicitar orientación. Cada jueves, Laura se reunía gratuitamente con ellos en un café de Cartagena, sin imaginar que aquellas conversaciones serían el punto de partida de su trayectoria empresarial.
De una asesoría gratuita a una empresa internacional
El momento decisivo llegó cuando su mentora, la empresaria Mónica Cruz, le aconsejó estructurar sus conocimientos como un servicio profesional. “Laury, estás regalando tus ideas; estructura tu servicio y no tengas miedo de cobrar por él”, le dijo.
Así nació su primera iniciativa, que posteriormente evolucionó a la consultora LDRSHIP y, finalmente, a Let Her Pitch.
Laura estudió Administración en Mercadeo y Logística Internacional en la Universidad de La Sabana. Además, fundó y vendió una startup en apenas 18 meses y ha acompañado a más de 750 emprendedores y negocios.
Su experiencia también la ha llevado a representar a Colombia en escenarios internacionales como Londres y Ginebra, y a participar en iniciativas relacionadas con el Foro Económico Mundial, One Young World y Eisenhower Fellowships.
Su propósito: abrir oportunidades desde Cartagena
Actualmente, Let Her Pitch trabaja con empresas que buscan aumentar sus ventas, fortalecer su estructura comercial, incorporar tecnología e inteligencia artificial y acceder a nuevas fuentes de financiación.
Sin embargo, para Laura el crecimiento empresarial también tiene un propósito social: reducir las barreras que enfrentan las mujeres para conseguir capital y demostrar que el talento cartagenero puede competir internacionalmente.
En ese camino destaca el respaldo de su esposo, su hija, su socia Carolina y el equipo que la acompaña.
Su visión es convertir a Cartagena en un puente hacia nuevas oportunidades para empresarios y líderes locales.
A las mujeres que desean emprender les deja un mensaje: “Que no tengan miedo de sentarse en la mesa a negociar su valor”, una invitación a reconocer sus capacidades y confiar en el potencial de sus ideas.











