Por José Laguado 

Director Smartfutures, Coach Futurista.

Nuevas realidades requieren nuevas formas de gobernar. Por eso, mencionamos en otra columna que convertirnos en un Smartdestination es una oportunidad de sostenibilidad y competitividad para la ciudad. En ese sentido, si queremos rápidamente reactivar el desarrollo económico y social, es fundamental trabajar en lo que llamamos el eje de “Cartagena confiable”. Y si lo pensamos bien luego de la coyuntura, la confianza es el signo vital que mantendrá la vida en el mundo en los próximos años para que #ElTurismoDelFuturo sea una realidad en el presente.

Aterrizando ese contexto a lo local, y luego de una decena de alcaldes en la última década, es muy posible que la primera dimensión integradora sea trabajar en el buen gobierno, la cooperación, la participación ciudadana y la unión en un marco global. Aunque algunos a ese principio le llamarían Gobernanza, desde nuestra óptica en #Smartfutures entendemos la idea de Gobernanza como un marco de referencia desde el cual perfilamos la dirección estratégica, el relacionamiento, la toma de decisiones y la articulación de acciones para lograr objetivos de largo alcance.

Por eso, es momento de unirnos y ser co-responsables en la transformación social. Hoy tenemos disponibles herramientas y metodologías para crear poderosos contextos gubernamentales de confianza (gobiernos confiables) y observatorios ciudadanos como la ISO 18091:2019. Desde ese marco de referencia, los gobiernos locales, empresarios y ciudadanos podemos integrarnos, crear sinergias y alinearnos a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas (ODS).

¿Cómo funciona este nuevo contexto de gobernanza?

Creemos que la ISO18091:2019, más que un sistema de gestión de calidad, es un nuevo marco de referencia que otorga visibilidad, participación y sinergias.  En resumen, este marco de observación y relacionamiento territorial integra: a) 39 indicadores de gestión de políticas públicas y conectados en 4 categorías principales (imagen adjunta) que se evalúan de manera muy práctica en tres niveles con estilo semaforización: “rojo” (lo que falta o no se realiza), “amarillo” (se han hecho esfuerzos), “verde” (se alcanzan las condiciones y el gobierno es confiable, esto es, cumple lo que dice que va a hacer); b) la participación ciudadana a través de los observatorios ciudadanos integrales (OCI) lo cuales identifican, definen y documentan las necesidades de la ciudadanía, al tiempo que facilitan la transparencia y la rendición de cuentas del gobierno local.

¿Cuáles son los posibles beneficios para #LaCartagenaDelFuturo?

Desde esa postura, la Gobernanza del futuro es un sistema de observación y desarrollo urbano orientado a 1) garantizar el cumplimiento desde lo legal; 2) cumplir los requisitos de los clientes/ciudadanos y los productos, servicios y estrategias del territorio, no solo del gobierno de turno; 3) crear responsabilidad fiscal con sana gestión financiera; 4) profesionalizar a los servidores públicos (¿te imaginas la reducción de OPS?); 5) comunicación clara basada en la gestión de datos, no de opiniones; 6) oportunidades de trabajo decente y desarrollo económico; 7) reposicionamiento del turismo; 8) movilidad sostenible y un largo etcétera.

Como diría nuestro asociado mexicano Carlos Gadsden, “hay que hacer políticamente viable lo que es técnicamente indispensable”. Si lo pensamos bien, Cartagena es una gran organización en la cual podemos aplicar modernos sistemas de gestión empresarial. Como ciudadanos, no tenemos excusa para ser apáticos ante las nuevas formas de gobernar; y como gobierno, tenemos las herramientas necesarias para crear un contexto de confianza que redunde en nuestra promesa de valor como ciudad para locales y visitantes.

®Derechos Reservados de FIDEGOC (Fundación Internacional para el Desarrollo de Gobiernos Confiables, 2020.